El exatleta olímpico canadiense, acusado de encabezar una organización de tráfico de cocaína con vínculos con el Cártel de Sinaloa, se entregó en la embajada de Estados Unidos en México tras más de una década prófugo. Estaba entre los fugitivos más buscados, con una recompensa de 15 millones de dólares.Por: Canal 26