
Leandro Paredes no solo busca construir una carrera destacada como futbolista profesional, sino que también incursionó en el mundo empresarial con un emprendimiento que une dos grandes pasiones: sus vínculos familiares y la tradición del vino argentino. Siguiendo este deseo, el mediocampista impulsó “Mi Victoria”, su línea premium de vinos elaborados en Mendoza, una propuesta pensada para consumidores que buscan productos exclusivos y con una fuerte carga emocional.

El significado de “Mi Victoria”, el vino de Leandro Paredes
La marca nació con un nombre cargado de simbolismo. “Mi Victoria” es un homenaje a la madre de Leandro Paredes, pero también representa los momentos de gloria que atravesó el futbolista a lo largo de su trayectoria.
La línea busca reflejar la unión entre la historia personal del jugador y los logros deportivos que consiguió con la Selección Argentina, especialmente durante la etapa dorada de la Scaloneta.
Para desarrollar el proyecto, Paredes se asoció con Bodega Barberis, una firma familiar mendocina con experiencia en la elaboración de vinos de alta gama. Está ubicada en El Sauce, Guaymallén, una de las zonas pioneras de la vitivinicultura en la provincia de Mendoza.

Las etiquetas LP5 y LP32: los vinos de colección de Paredes
Dentro del catálogo de la marca aparecen dos etiquetas que tienen una referencia directa a la carrera del mediocampista.
Por un lado, LP5 hace alusión al histórico número 5 que Paredes utiliza en la Selección Argentina y que se convirtió en parte de su identidad dentro del campo de juego.
Por otro, LP32 recuerda el dorsal con el que realizó su debut en la Primera División del fútbol argentino, un número que marcó sus primeros pasos como profesional.
Ambas presentaciones fueron pensadas como piezas de colección, con una producción limitada que apunta a preservar la exclusividad de cada botella.

¿Cuánto cuestan los vinos de Leandro Paredes?
La línea premium de Leandro Paredes se comercializa en distintos segmentos según la edición y la categoría del vino.
Las versiones iniciales tienen un precio aproximado desde los $20.000, mientras que las botellas más exclusivas, correspondientes a ediciones especiales y Gran Reserva, pueden alcanzar valores cercanos a los $135.000.
Por su carácter limitado, los vinos no apuntan al consumo masivo, sino a un público interesado en etiquetas de autor, productos gourmet y colecciones privadas.
En cuanto a la idea de apostar por una línea de vinos, el futbolista detalla en la página oficia de “Mi Victoria”:
“EL FÚTBOL ME LLEVÓ POR LUGARES SOÑADOS, ÚNICOS E INOLVIDABLES.
SIEMPRE VIAJE DETRÁS DE UNA PELOTA CON LA MISMA PASIÓN, ILUSIÓN Y ESMERO DESDE EL PRIMER DÍA.
FAMILIA, AMIGOS, LUGARES, EMOCIONES Y MIS VICTORIAS ESTÁN REFLEJADAS EN CADA GOTA DE ESTE VINO, QUE HOY ME ACERCA ACADA UNO DE USTEDES, PARA BRINDAR POR LA VIDA Y LA FAMILIA".
Lejos de limitarse a su carrera futbolística, Paredes se sumó así a la lista de deportistas que desarrollaron proyectos vinculados a la gastronomía y la vitivinicultura, como es el caso de Lautaro Martínez y su restaurante “Coraje Milano”.
Con “Mi Victoria”, el volante argentino trasladó parte de su historia personal al mundo del vino: una colección donde cada botella representa un recuerdo, un número emblemático o un capítulo de su camino como jugador profesional.

















