A orillas del río Uruguay, un pequeño pueblo entrerriano guarda una historia gigantesca: desde sus fábricas salieron las latas de carne que alimentaron a soldados en la Primera y Segunda Guerra Mundial. Hoy, sus ruinas industriales, sus casas de estilo inglés y su calma ribereña lo convierten en uno de los destinos históricos más fascinantes —y desconocidos— de la Argentina.Por: Yasmin Ali