
A simple vista, Eva Perón y Batman parecen pertenecer a universos imposibles de conectar. Una, figura central de la historia argentina del siglo XX; el otro, ícono pop nacido en el cómic estadounidense. Sin embargo, una investigación difundida por el canal de YouTube Ayer Nomás reveló una curiosidad cinematográfica tan llamativa como real: imágenes del funeral de Evita fueron reutilizadas en la película Batman, protagonizada por Adam West en 1966.
El descubrimiento generó sorpresa porque las escenas no aparecen en un documental histórico ni en una producción argentina, sino en una película de superhéroes ambientada en la ficticia Ciudad Gótica. En el film, una multitud que espera la intervención de Batman y Robin corresponde, en realidad, a registros tomados durante la despedida popular de Eva Perón en Buenos Aires.
El funeral de Evita, una de las despedidas más masivas de la Argentina
Eva Duarte de Perón murió el 26 de julio de 1952, a los 33 años, tras padecer cáncer. Su fallecimiento provocó una conmoción nacional y dio inicio a uno de los funerales más extensos y multitudinarios de la historia argentina. Miles de personas se acercaron para despedir a quien el peronismo había consagrado como “la abanderada de los humildes”.

Durante esos días, Buenos Aires quedó atravesada por el duelo. El cuerpo de Evita fue velado primero en dependencias oficiales y luego trasladado en un cortejo cargado de símbolos políticos, religiosos y populares. Registros históricos muestran el féretro escoltado en la zona de Plaza de Mayo y empujado por obreros de la CGT, una imagen que consolidó el vínculo entre Eva Perón y el movimiento trabajador.

Su muerte no solo marcó al peronismo, sino también a la cultura visual argentina. Las imágenes del funeral quedaron como parte de un archivo emocional del país: calles colmadas, balcones repletos, rostros llorando y una multitud que convirtió la despedida en una escena de devoción colectiva.
El rol de Hollywood: Edward Cronjager y la filmación en color
La clave de esta historia está en el origen del material. Tras la muerte de Evita, el gobierno de Juan Domingo Perón convocó al cineasta estadounidense Edward Cronjager para registrar el funeral en color. Según reconstrucciones periodísticas, Cronjager lideró un equipo técnico vinculado a 20th Century Fox, que llegó a la Argentina para filmar la despedida.

El resultado fue el cortometraje “Y la Argentina detuvo su corazón”, estrenado el 17 de octubre de 1952. La producción fue señalada como uno de los primeros registros audiovisuales a color realizados en el país y buscó construir una memoria visual solemne sobre la muerte de Evita.
Cronjager no era un improvisado. Venía de una tradición cinematográfica estadounidense acostumbrada a grandes puestas visuales y ya había trabajado en registros de ceremonias fúnebres relevantes. Esa experiencia permitió capturar el funeral con una estética poco habitual para la Argentina de comienzos de los años 50.
De Buenos Aires a Ciudad Gótica: el reciclaje de archivo
Años después, esas imágenes reaparecieron en un contexto completamente diferente. En Batman, la película de 1966 derivada de la serie televisiva protagonizada por Adam West y Burt Ward, se utilizaron planos de multitudes que pertenecían al funeral de Eva Perón.
La explicación más probable está en el uso de archivo cinematográfico. Al haber sido registradas por un equipo asociado a Fox, esas tomas quedaron disponibles dentro del circuito de material reutilizable de la compañía. Así, una multitud real que lloraba a Evita terminó convertida, dentro de la ficción, en ciudadanos expectantes ante una aventura de Batman y Robin.
El contraste es impactante: lo que en 1952 fue una escena de dolor político y popular, en 1966 funcionó como recurso visual para una película de tono colorido, irónico y camp. Esa transformación convierte al hallazgo en una rareza fascinante de la historia del cine.
La película de Batman y una escena que nadie esperaba
El film de 1966 reunió a algunos de los villanos más célebres del universo Batman: el Guasón, el Pingüino, Gatúbela y el Acertijo. La trama incluía un plan absurdo y característico del estilo de la época: una máquina capaz de deshidratar personas y convertirlas en polvo. En ese contexto, las imágenes del funeral de Evita fueron utilizadas para representar a una multitud dentro de la historia ficticia.
La escena pasó inadvertida durante décadas para la mayoría de los espectadores. Recién con la comparación cuadro por cuadro entre el documental argentino y la película estadounidense se pudo detectar que se trataba del mismo material. El hallazgo no cambia la historia del cine, pero sí ilumina una práctica frecuente de Hollywood: reciclar archivo sin que el público conociera su origen.


















