La calle más misteriosa y secreta de CABA: tiene solo una cuadra y gran parte de su traza es una escalera
Se trata de una pequeña vía escondida en uno de los barrios más elegantes de la ciudad, rodeada de antiguas construcciones que alguna vez formaron parte de una histórica quinta familiar.

La Ciudad de Buenos Aires siempre guarda rincones inesperados, incluso para quienes creen conocerla de memoria. Entre historias, pasajes secretos y detalles urbanos curiosos, hay lugares que muchas veces pasan desapercibidos, pero son verdaderamente sorprendentes. Y uno de ellos es una calle diminuta, casi escondida, que tiene una gran particularidad: gran parte de ella es una escalera.
Una de las calles más llamativas de Buenos Aires
Esta pequeña vía está en uno de los barrios más elegantes de CABA y rodeada de construcciones imponentes que alguna vez formaron parte de una antigua quinta familiar. Su nombre es Arjonilla, y aunque podría confundirse con un pasaje, es oficialmente una de las calles más cortas de toda la ciudad.
Ubicada en pleno Recoleta, Arjonilla nace donde termina la avenida Gelly y Obes y desemboca en Agüero. Su única cuadra se divide en dos tramos muy distintos. La primera mitad, en pendiente y con una plazoleta ovalada en el centro, se abre en dos angostas calles asfaltadas con veredas que luego vuelven a unirse. Ese punto da inicio a la gran protagonista del recorrido: la escalera.
Calle Arjonilla: una escalera que la hace distinta
La escalera de Arjonilla es uno de esos rincones fotogénicos que sorprenden. Del lado derecho luce una baranda elegante rematada por un farol dorado; del izquierdo, un muro acompaña el descenso.
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Al llegar al final aparece la Fuente de la Poesía, una estructura circular que completa la escena. En 1997, los artistas Enrique Banfi y Silvana Perl crearon allí un “espacio de inspiración”: cuando caía la noche, un proyector se encendía automáticamente y, cada 45 segundos, irradiaba versos de autores como Borges, Neruda, Machado y Guillén hasta el amanecer.
La historia de la calle Arjonita
Para entender cómo surgió este rincón tan particular, hay que retroceder a 1906. Ese año, la Municipalidad compró los terrenos de La Isla, una extensa quinta de la familia Hale-Pearson.
En ese entonces, el objetivo era transformar el área en un barrio parque con vistas privilegiadas al Río de la Plata. El diseño quedó en manos del urbanista francés Joseph Bouvard, quien trazó calles, escalinatas, terrazas y la actual Plaza Mitre.

El nombre Arjonilla también tiene su historia. Según el historiador Miguel Iusem, hace referencia a una villa de Jaén, en Andalucía, donde el 23 de junio de 1808 se libró una batalla en la que destacó José de San Martín, mucho antes de convertirse en el Libertador.


















