Júzcar, el pueblo de Los Pitufos.
Júzcar, el pueblo de Los Pitufos. Foto: Instagram @juzcar_aldea_azul

Por todo el mundo existen lugares sorprendentes: algunos impresionan por su inmensidad, otros por su historia, y algunos logran tocar el corazón de las personas. Aunque no queda cerca de Argentina, en la provincia de Málaga, España, se encuentra una zona montañosa que llama la atención y es conocida como el “pueblo de los Pitufos”.

A 15 años de que Júzcar pintara sus casas de azul para la promoción de la película Los Pitufos 3D, este pequeño pueblo de la Serranía de Ronda sigue atrayendo visitantes por el color de sus viviendas, aunque quiere convertirse también en un referente de la región en turismo de naturaleza.

Situado en el Alto Valle del Genal, a unas dos horas en coche de Málaga capital, Júzcar, con sus apenas 250 habitantes, recibió unos 47.000 visitantes en 2022, contando solo los que se acercaron al punto de información turística del pueblo, una caseta con forma de seta gigante situada a la entrada del mismo que atiende Alfredo Oballe.

Júzcar, el pueblo de Los Pitufos. Foto: Instagram @juzcar_aldea_azul

Un pueblo completamente azul: el color que se convirtió en su mayor atractivo turístico

Oballe es el encargado de turismo y la persona que guarda todos los datos del pueblo en la cabeza: desde la distancia en kilómetros y tiempo que hay de Júzcar a los municipios de alrededor hasta el número de turistas que llegan cada mes y cada año desde 2011.

Desde el mirador de Júzcar, donde se pueden contemplar las azuladas viviendas del pueblo, Oballe explicó que durante el mes de abril de 2023 pasaron por el centro de información 11.196 turistas, lo que denominó como “una auténtica salvajada” por las vacaciones de Semana Santa.

El mejor año turístico fue 2013, cuando visitaron Júzcar 59.815 personas, coincidiendo con la promoción mundial de la segunda parte de la película de animación de Los Pitufos.

Júzcar, el pueblo de Los Pitufos. Foto: Instagram @juzcar_aldea_azul

La mayoría de visitantes nacionales que llegan a Júzcar son andaluces, madrileños, catalanes y vascos, mientras que los extranjeros proceden, principalmente, de Turquía, Eslovaquia, Portugal, Francia, Bélgica y Reino Unido.

Júzcar, el primer “pueblo pitufo” del mundo

Júzcar era un pueblo blanco más del Valle del Genal hasta que la productora Sony Pictures decidió convertirlo en el primer ‘pueblo pitufo’ del mundo para promocionar la película “Los Pitufos 3D”.

Lo que buscaba la productora era recrear el hogar de estas pequeñas criaturas azules que habían conquistado el corazón de muchos. Por eso, todas las casas del pueblo fueron pintadas de este color, un total de 175 inmuebles, entre los que se incluyen la iglesia, el cementerio y el Ayuntamiento, para lo cual se utilizaron 9.000 kilos de pintura.

Júzcar, el pueblo de Los Pitufos. Foto: Instagram @juzcar_aldea_azul

Dos años después, en 2013, Júzcar volvió a ser protagonista con la presentación de Los Pitufos 2, un evento que tuvo como padrino al exjugador del FC Barcelona y de la selección española, Andrés Iniesta. Esta ocasión volvió a colocar al pueblo en el centro de la atención mediática, mientras se consultaba a sus habitantes si querían mantener el color azul una vez finalizado el contrato con Sony.

El entonces alcalde de Júzcar, David Fernández, organizó un referéndum para consultar a los vecinos sobre si querían mantener el color azul en el pueblo, y el “sí” ganó por amplia mayoría.

Vecinos orgullosos: cómo el color azul transformó a Júzcar y su comunidad

Tal es el orgullo de los habitantes que, una década después, casi todas las viviendas de Júzcar siguen pintadas de azul. “Sony pintó el pueblo dos veces y nosotros lo hemos pintado dos veces más”, explicó el actual alcalde, Francisco Lozano.

Carmen es vecina del pueblo y está muy orgullosa del lugar donde vive. En primer lugar, porque le gusta el color, pero también porque cree que así el pueblo se diferencia de los demás, atrae turismo y se crean puestos de trabajo.

Júzcar, el pueblo de Los Pitufos. Foto: Instagram @juzcar_aldea_azul

Los vecinos aprovecharon al máximo la promoción cinematográfica, que ha impulsado la economía local y aumentado considerablemente el número de visitantes, aunque a costa de parte de la tranquilidad del pueblo.

“Muchos fines de semana llegan hasta cinco autobuses llenos de turistas”, comenta Carmen, que vive en la entrada del pueblo. Gracias a este flujo de visitantes, Júzcar pasó de tener un solo bar a contar con seis, y además se ha incrementado el interés por comprar o alquilar propiedades en la localidad.

De pueblo pitufo a Aldea Azul: un destino para amantes de la naturaleza y el turismo rural

Júzcar ya no se puede llamar ‘pueblo pitufo’ por cuestiones de derechos de autor, así que ahora se promociona turísticamente como la ‘Aldea Azul’ y, más allá de la peculiaridad de su color, lo que quiere es ser también un referente para los amantes de la naturaleza y el turismo rural.

Júzcar, el pueblo de Los Pitufos. Foto: Instagram @juzcar_aldea_azul

Tras la pandemia, indica Oballe, “lo que marca la diferencia es la sensación de contacto con la naturaleza, la sensación de control y la no masificación”, y eso es lo que ofrece Júzcar gracias a su ubicación en el Valle del Genal: actividades de senderismo, barranquismo, tirolinas y espeleología.

Por su parte, los fans de Los Pitufos, además de recorrer las calles del pueblo, donde hay numerosos grafitis y figuras de estos personajes, pueden también participar en distintos talleres.

(Con información de EFE)