Un paraíso inesperado en Córdoba: el sendero que conduce a la laguna más turquesa e hipnótica de la provincia
Escondida entre sierras y paredones blancos del Valle de Calamuchita, esta laguna de origen minero deslumbra con aguas turquesas intensas que cambian según la luz y el clima. Un lugar poco conocido ideal para quienes buscan naturaleza, silencio y un plan distinto.

Argentina posee lugares únicos que cautivan al mundo y muchos de ellos están en Córdoba, una de las provincias más turísticas del país. Su naturaleza y sus paisajes deslumbrantes enamoran a quienes la visitan, pero entre tantos destinos hay un sitio poco conocido que logró robarse el corazón de muchos gracias a su encanto natural.
La impactante laguna turquesa de Córdoba
La Laguna Neyem, popularmente apodada el Caribe cordobés o laguna del Sendero Blanco, tiene un origen tan particular como su color. Se trata de una antigua mina a cielo abierto, donde durante décadas se extrajo dolomita y carbonato de calcio.
El término “Neyem” tiene origen en la lengua araucana y se traduce como “brisa suave”, una definición que encaja a la perfección con el clima sereno que se respira en el lugar. Sus aguas de un turquesa profundo crean un refugio ideal para refrescarse y desconectar, especialmente durante la primavera y el verano, cuando el paisaje despliega todo su esplendor.
Según cuentan los pobladores y guías locales,la laguna se originó en una antigua cantera de extracción de dolomita, una actividad minera que funcionó entre las décadas de 1940 y 2013.
Tras el cese de la actividad minera, el agua fue ocupando las excavaciones y dio lugar a este espejo natural de tonos turquesa intensos, una coloración que se explica justamente por la alta presencia de minerales en suspensión.

El lugar se encuentra cerca de Villa Yacanto de Calamuchita, en un entorno serrano que combina paredones blancos, senderos naturales y vistas abiertas a las sierras. El silencio, el aire puro y el paisaje convierten a la laguna en un espacio ideal para desconectarse, descansar y disfrutar de la naturaleza, lejos del turismo masivo.
Además del tiempo de relax junto al agua, el predio propone caminatas guiadas y trekking, donde se recorren distintos sectores del campo y se conoce la historia del lugar, su pasado minero y la transformación natural que dio origen a la laguna.

Cómo llegar a la Laguna Neyem o Laguna Turquesa
Desde Córdoba capital, el trayecto hasta este rincón serrano lleva aproximadamente dos horas y media. El recorrido parte por la ruta hacia Santa Rosa de Calamuchita, para luego tomar el desvío por la Ruta Provincial 228 que conduce hacia el predio Sendero Blanco, en cuyo interior se encuentra la laguna.
El último tramo es de ripio o camino de tierra, y desde allí comienza una caminata de unos 45 minutos, ideal para ir disfrutando del paisaje y el silencio serrano. La recomendación es dejar los vehículos antes del sendero y continuar a pie hasta llegar al agua.

Un dato clave para quienes planean visitarla: el acceso es con reserva previa obligatoria y cupos diarios limitados, ya que se trata de un espacio privado que prioriza el cuidado ambiental y la experiencia tranquila de los visitantes. Por eso, es recomendable organizar la visita con anticipación y respetar las normas del lugar para preservar este rincón único de Córdoba.



















