Wanda, Misiones
Wanda, Misiones

En el norte de Misiones, dentro del departamento Iguazú, hay un pequeño pueblo que sorprende por su nombre y por su riqueza natural: Wanda. Ubicado sobre la Ruta Nacional 13 y muy cerca de Puerto Iguazú, este destino está cargado de historia inmigrante, túneles subterráneos, geodas brillantes e incluso un cruce muy curioso de lenguas, ya que allí no solo hablan en español, sino que también lo hacen en polaco.

Wanda fue fundada en la década de 1930 por inmigrantes polacos que llegaron a Misiones en busca de tierras fértiles. El nombre del pueblo fue elegido en homenaje a una princesa polaca. Durante años, su economía local estuvo vinculada a la agricultura y el cultivo de yerba mate y té, pero con el hallazgo de las piedras preciosas en el lugar, pronto se convirtió en un pueblo turístico.

Wanda, Misiones Foto: https://www.argentina.gob.ar/

Hoy, las Minas de Wanda son el gran atractivo. Allí se extraen y exhiben piedras como amatistas, ágatas, cuarzos y topacios. Los visitantes pueden recorrer túneles, observar geodas abiertas en su estado natural y conocer el proceso de extracción y pulido.

Túneles y geodas: una experiencia bajo tierra en Wanda

El circuito turístico incluye caminatas guiadas por galerías donde todavía se trabaja la roca. Las paredes rojizas contrastan con el violeta intenso de la amatista, la estrella indiscutida del lugar.

Las geodas (formaciones rocosas huecas recubiertas de cristales en su interior) son uno de los mayores atractivos. Algunas se exhiben abiertas, mostrando millones de pequeños cristales brillantes formados durante miles de años. Al finalizar el recorrido, hay tiendas donde se pueden comprar piezas talladas, joyería y piedras en bruto, muchas trabajadas por artesanos locales.

Las minas de Wanda, en Misiones

¿Por qué en Wanda se habla polaco?

La influencia polaca es innegable. Muchas familias conservan apellidos, recetas tradicionales y celebraciones típicas de Europa del Este y por eso, las generaciones mayores aún hablan entre sí en polaco e incluso los más pequeños adoptaron algunas expresiones que generan asombro entre los turistas.

Sin embargo, el idioma cotidiano es el español. El polaco se mantiene más como herencia cultural que como lengua de uso diario. En escuelas y actividades comunitarias se promueve su preservación, pero no es común que un visitante escuche conversaciones en polaco en la vía pública.