Villa del Parque esconde la calle más curiosa de CABA: el rincón oculto con una rareza que sorprende
Su trazado, poco habitual en una ciudad caracterizada por su cuadrícula regular, la convirtió en un caso curioso tanto para vecinos como para quienes analizan las particularidades geográficas y urbanísticas de Buenos Aires.

Dentro de los 48 barrios que conforman la Ciudad de Buenos Aires, cada uno tiene algún rasgo distintivo, desde Villa Devoto, reconocido como el “barrio más cool”, hasta Parque Chas, famoso por su trazado circular que desconcierta hasta a los vecinos más experimentados. También aparece Saavedra, que combina espíritu residencial con el enorme pulmón verde del parque.
En esa misma línea se suma Villa del Parque, un lugar con movimiento que todavía conserva ese aire bien barrial, pero que esconde rincones inesperados: entre sus trazas arboladas y casas bajas aparece una calle con una particularidad que la convierte en una de las más curiosas de la Ciudad.
Cuál es la calle que llama la atención en Villa del Parque
En pleno barrio se esconde Martín Pescador, una arteria que llama la atención por una rareza poco común en el mapa porteño: comienza y termina en la misma vía, Teodoro Vilardebó.

Lo que la vuelve tan particular es su dibujo urbano. En lugar de seguir una traza recta, su recorrido adopta una forma similar a una “C” o a una herradura abierta.
Parte desde Teodoro Vilardebó a la altura del 2370, avanza en dirección sudoeste y, tras un tramo corto, realiza un giro pronunciado de 90 grados hacia el sudeste. Luego, antes de cerrar su recorrido, vuelve a doblar otros 90 grados —esta vez hacia el noreste— para reencontrarse nuevamente con Teodoro Vilardebó, pero a la altura del 2124.
Su trazado, poco habitual en una ciudad caracterizada por su cuadrícula regular, la convirtió en un caso curioso tanto para vecinos como para quienes analizan las particularidades geográficas y urbanísticas de Buenos Aires.
La historia del pasaje Martín Pescador
La particularidad de Martín Pescador no responde a un capricho ni a un fallo en el trazado urbano. De acuerdo con antecedentes históricos, su diseño fue ideado por el arquitecto Fermín Bereterbide, el mismo profesional que proyectó la Mansión de Flores, entre otras obras destacadas de la ciudad.

En la década de 1930, Bereterbide planteó una propuesta que rompía con la clásica cuadrícula porteña. Su idea era alternar volúmenes edificados con espacios verdes para evitar la repetición de manzanas idénticas y aportar una dinámica distinta al entorno.
En el primer quiebre del recorrido se encuentra la Plazoleta Arco Verde. Más adelante, antes de que la traza vuelva a conectar con Teodoro Vilardebó, aparece la Plazoleta Martín Pescador, la más pequeña del conjunto y la que funciona como broche de este singular circuito.

El nombre actual de la calle quedó establecido mediante la Ordenanza Nº 12.028 en 1940. A su alrededor predominan viviendas bajas, de una o dos plantas, que refuerzan ese clima tranquilo y tradicional que distingue a esta zona de Villa del Parque.



















