El emblemático edificio La Colorada, del barrio porteño de Palermo.
El emblemático edificio La Colorada, del barrio porteño de Palermo. Foto: Gentileza PeakD.

En Palermo, más precisamente en la esquina de Cabello y República Árabe Siria, se alza uno de los edificios más singulares de Buenos Aires: La Colorada. Su fachada de ladrillo a la vista, los herrajes originales y su estilo industrial le dan un aire típicamente inglés que remite a la Londres de fines del siglo XIX.

Construido en 1911, es hoy uno de los inmuebles más fotografiados de la zona y una referencia del patrimonio urbano porteño. El edificio fue proyectado por el ingeniero y arquitecto británico Regis Pigeon, vinculado a importantes obras ferroviarias de la época.

El emblemático edificio La Colorada, del barrio porteño de Palermo. Foto: Gentileza PeakD.

Cuando se levantó, el barrio tenía construcciones bajas y grandes terrenos, por lo que La Colorada se destacaba tanto por su tamaño como por su lenguaje arquitectónico, inspirado en la arquitectura industrial inglesa de la Revolución Industrial.

Su nombre surge del rasgo más evidente del inmueble: el ladrillo visto original, que nunca fue recubierto. Este material, muy usado en la arquitectura industrial británica de comienzos del siglo XX, terminó dándole identidad al edificio y a toda la esquina.

El emblemático edificio La Colorada, del barrio porteño de Palermo. Foto: Gentileza PeakD.

Muchos de sus materiales (ladrillos, puertas, ventanas y herrajes) llegaron desde el Reino Unido, transportados en barcos que regresaban a Europa luego de exportar carne y granos desde la Argentina.

En sus orígenes, La Colorada fue destinada al alquiler de viviendas para personal jerárquico de empresas ferroviarias y perteneció en su totalidad a su proyectista. En 1953, pasó a manos de la familia Mitre y comenzó su subdivisión en 28 unidades funcionales, bajo el régimen de propiedad horizontal.

La actualidad del emblemático edificio La Colorada

El edificio cuenta con subsuelo, planta baja y cuatro pisos de departamentos. En sus orígenes, el sótano estaba destinado a las áreas de servicio para la servidumbre, espacios que con el tiempo fueron reconvertidos en bauleras.

Las unidades se destacan por su gran altura de techos, doble circulación, buena entrada de luz natural y la preservación de aberturas y herrajes originales.

El emblemático edificio La Colorada, del barrio porteño de Palermo. Foto: Gentileza PeakD.

Uno de sus elementos más emblemáticos es el ascensor jaula de hierro y madera, que sigue en funcionamiento desde 1911. Fue fabricado por la empresa francesa Roux-Combaluzier, la misma que proveyó los ascensores de la Torre Eiffel, lo que refuerza el valor patrimonial del edificio.

Con el paso de los años, el uso del inmueble fue cambiando. En la actualidad, la mayoría de las unidades funciona como locales comerciales, estudios de arquitectura y espacios vinculados al diseño y la moda.

El emblemático edificio La Colorada, del barrio porteño de Palermo. Foto: Gentileza PeakD.

Las viviendas son pocas y pertenecen a un grupo reducido de propietarios, lo que limita la disponibilidad en el mercado. Según especialistas, pese a su ubicación estratégica y su fuerte valor simbólico, en la última década solo se concretaron dos operaciones de venta.

El buen estado general del edificio se explica por sucesivos procesos de reciclaje que respetaron su identidad original. Muchas unidades combinan pisos recuperados, carpinterías históricas y detalles de época con instalaciones y niveles de confort actuales.