No se podrá pescar en esta mítica laguna
No se podrá pescar en esta mítica laguna Foto: Foto generada con IA

El sur bonaerense es conocido por ofrecer algunos de los entornos naturales más atractivos para quienes disfrutan de la pesca deportiva, el contacto con la naturaleza y la tranquilidad de los balnearios rurales. En los últimos años, sin embargo, una profunda crisis ambiental afectó a uno de sus espejos de agua más emblemáticos como es la laguna de Chasicó en el partido de Villarino, generando un impacto directo en el turismo, la economía local y las actividades recreativas que históricamente hicieron crecer a la región.

Durante varias temporadas consecutivas, la falta de lluvias provocó una disminución drástica del nivel del agua y un aumento sostenido de la salinidad. Estudios provinciales registraron valores que alcanzaron 32 gramos por litro en 2025, muy cerca del nivel del mar, cuyo promedio ronda los 35 g/l. Incluso en 2024 se habían detectado 55 g/l, una cifra crítica que explica la desaparición total de peces y la interrupción natural del ciclo reproductivo de especies claves como el pejerrey.

La consecuencia fue devastadora para el ecosistema de Chasicó y para la comunidad. Sin peces, los aficionados a la pesca deportiva dejaron de visitar la zona, lo que derivó en el cierre de comercios, un marcado descenso del movimiento turístico y la migración de familias que dependían de esta actividad para subsistir. En algunos sectores del balneario, la población estable llegó a reducirse a la mitad.

Una crisis turística y ambiental Foto: Turismo Villarino

A pesar del panorama adverso, la situación comenzó a mostrar señales de esperanza. Las lluvias que llegaron durante 2025 y 2026 permitieron disminuir gradualmente los niveles de salinidad, abriendo la puerta a acciones de recuperación. Equipos del Ministerio de Desarrollo Agrario realizaron la siembra de 100.000 alevinos en el arroyo que alimenta el sistema, buscando reactivar el ciclo biológico y, eventualmente, la actividad pesquera que da identidad al lugar.

Los especialistas advierten, de todos modos, que se trata de un proceso lento y sujeto a la respuesta del ambiente. Para que la especie vuelva a desarrollarse con normalidad, la salinidad debería mantenerse en valores entre 15 y 20 g/l, algo que solo será posible si las precipitaciones continúan estabilizando el ingreso de agua dulce. Si todo avanza favorablemente, la pesca deportiva recién podría retomarse hacia mediados de 2027, siempre que los peces logren sobrevivir y alcanzar un tamaño adecuado para la actividad recreativa y económica.

Laguna Chasicó Foto: Turismo Villarino

Mientras tanto, el destino conserva su atractivo natural y su potencial turístico. Sus costas, la serenidad del entorno y la historia ligada a la pesca siguen siendo un imán para visitantes que buscan descansar, explorar la biodiversidad y acompañar el proceso de recuperación ambiental. La comunidad local, por su parte, mantiene viva la esperanza de que el renacimiento de la fauna acuática impulse otra vez el movimiento turístico, la gastronomía y las actividades náuticas que alguna vez hicieron brillar a este rincón del sur bonaerense.

Hoy, más que nunca, el lugar se encuentra ante una oportunidad de resiliencia: demostrar que, con cuidado ambiental y compromiso comunitario, un ecosistema dañado puede volver a convertirse en un símbolo regional para el turismo y la pesca deportiva.