Ni Entre Ríos ni Buenos Aires: el verdadero oasis de la relajación está en estas termas “secretas” de Córdoba
Los viajeros pueden sumar a su itinerario una experiencia termal ideal para descansar y disfrutar de tratamientos de bienestar en un entorno natural silencioso. Su efecto terapéutico se explica por la combinación de altas temperaturas con minerales como azufre, calcio, magnesio y sodio.

El turismo de bienestar viene creciendo con fuerza en la Argentina y cada vez más destinos invierten en servicios e infraestructura para aprovechar sus aguas termales. Si bien existen complejos muy conocidos, como Termas de Río Hondo o Termas de Cacheuta, también hay rincones menos explorados que ofrecen experiencias igual de atractivas para quienes buscan relajarse en contacto con la naturaleza.
El Quicho: un oasis de silencio y naturaleza en el noroeste de Córdoba
Uno de esos lugares es Termas de El Quicho, un predio poco conocido ubicado a unos 20 kilómetros de Serrezuela, en el departamento de Cruz del Eje. Aunque todavía no forma parte de los circuitos turísticos masivos, su ubicación permite combinar la visita con otros atractivos cercanos, como las Salinas Grandes o el límite interprovincial con La Rioja.

Las aguas subterráneas de la Argentina se caracterizan por su riqueza mineral y por alimentar numerosos complejos termales en distintas provincias. Durante mucho tiempo, estos espacios estuvieron asociados principalmente a piletas de agua caliente o parques acuáticos, pero en los últimos años la oferta evolucionó con mejores instalaciones y propuestas que integran: descanso, paisaje y salud.
Recomendaciones para tu visita: qué llevar y cuándo viajar a las termas El Quicho
En este contexto, aparecen las Termas de El Quicho, un destino especialmente atractivo durante los meses de bajas temperaturas. El complejo cuenta con piletones al aire libre cuyas aguas alcanzan hasta 40 grados y brotan desde grandes profundidades.
Su composición mineral (rica en cloruros y sulfatos) les otorga propiedades terapéuticas que atraen a visitantes interesados en aliviar afecciones de la piel, problemas linfáticos, secuelas de traumatismos o simplemente disfrutar de sus efectos relajantes y sedantes.

La historia de estas aguas tiene un origen curioso. Fueron descubiertas de manera accidental en 1980, cuando se realizaba la perforación de un pozo para abastecer de agua a un colegio de la zona.
Durante los trabajos apareció una fuente termal natural que con el tiempo se transformó en un atractivo turístico. Hoy, cada año llegan visitantes que buscan desconectarse del ritmo de las grandes ciudades y pasar unos días en este rincón tranquilo del norte cordobés.

El predio también dispone de un sector de camping con asadores, mesadas, baños y una proveeduría que funciona durante todo el año. La oferta gastronómica dentro del complejo es sencilla, aunque en los alrededores se pueden encontrar puestos que venden comidas típicas de la región, entre las que sobresale el cabrito.
Más allá del descanso, las aguas termales son valoradas por sus beneficios para la salud e incluso recomendadas por profesionales médicos. Su efecto terapéutico se explica por la combinación de altas temperaturas con minerales como azufre, calcio, magnesio y sodio. Al sumergirse, el cuerpo los absorbe a través de la piel, lo que ayuda a aliviar dolores musculares y articulares, estimular la circulación sanguínea y mejorar diversas afecciones cutáneas.
¿Dónde quedan las Termas El Quicho y cómo llegar desde Córdoba Capital?
Las Termas de El Quicho se encuentran en el noroeste de la provincia de Córdoba, en el departamento Cruz del Eje, dentro del ejido de la localidad de Serrezuela. Desde la Ciudad de Córdoba hay aproximadamente 200 km por la Ruta Nacional 38 hasta Serrezuela y luego un camino de tierra de unos 25 km.


















