La parrilla que ofrece el mejor cordero patagónico de Buenos Aires está en Villa Gesell: una parada obligada en la Costa Atlántica
Un restaurante que cuenta con asado al asador y chivito patagónico entre sus platos más destacados, cautiva a todo aquel que lo visita.

La Costa Atlántica vuelve a ser uno de los destinos más elegidos en Semna Santa. Entre las opciones preferidas aparece Villa Gesell, donde miles de familias buscan cortar con la rutina diaria. En ese plan de descanso y disfrute, El Encuentro se destaca como una de las parrillas más convocantes, elegida tanto por turistas como por vecinos de la ciudad.
Con más de 25 años de trayectoria, este restaurante forma parte de la historia gastronómica de la ciudad. A lo largo de los años, su mesa fue elegida por actores, deportistas, conductores y celebrities de renombre, que encontraron aquí autenticidad, calidad y una experiencia gastronómica que se vive y se recuerda.

En El Encuentro la cocción es lenta, paciente y respetuosa del producto: toda la comida se cocina a fuego firme de quebracho, como manda la tradición del asado criollo. El asador es el verdadero corazón del restaurante: allí se practican técnicas que requieren horas de cocción, control constante y un conocimiento profundo del fuego.
Por si no fuera suficiente, este paraíso del buen comer cuenta con un sector exterior rodeado de abundante vegetación, ideal para disfrutar una buena carne y un buen vino en contacto con la naturaleza.
El menú de El Encuentro, un homenaje a los sabores argentinos
La carta de El Encuentro es una verdadera declaración de principios de la cocina argentina. Entre sus especialidades se destacan el chivito patagónico y el cordero patagónico al asador, dos propuestas emblemáticas de la casa y un diferencial difícil de encontrar en la Costa Atlántica.
La parrilla ofrece además un asado al asador de primer nivel, con vacío jugoso, lechón, costillares y una amplia selección de achuras. A eso se suma el bife de chorizo Aberdeen Angus, cuidadosamente seleccionado y cocido en su punto justo.

Para quienes prefieren opciones más tradicionales, el menú incluye una variedad de pastas caseras, mientras que el cierre ideal llega con postres abundantes, pensados para disfrutar sin apuros. La experiencia se completa con una gran selección de vinos, elegidos especialmente para acompañar cada corte y cada momento.



















