Único, atractivo y diferente: cómo llegar al destino que guarda gigantescas formaciones rocosas sobre la Ruta Nacional 40
Es un paisaje asombroso que se encuentra en la provincia de Salta sobre la Ruta Nacional 40. Cómo llegar.

Para los amantes de los viajes que buscan pasear y recorrer paisajes fuera de lo común, en el norte argentino hay un imponente monumento que se asemeja a flechas apuntando hacia el cielo: y deslumbra a todo aquel que lo visita. Está ubicado en los Valles Calchaquíes sobre la icónica Ruta Nacional 40, entre Cafayate y Molinos, y se destaca por ser de una belleza única.
Este accidente geográfico se conoce como Quebrada de las Flechas. Es un espacio árido en el que hay una gran cantidad de elevaciones puntiagudas que llegan a alcanzar los 20 metros de altura y que tienen forma de flechas, lo que cautiva a todos los turistas con su belleza natural.

Estas formaciones rocosas son resultado de la erosión causada por el viento y el agua a lo largo de millones de años y poseen una combinación cromática que va de los colores grises y ocres hasta algunos tonos rojizos.
La longitud de la Quebrada de las Flechas es de 20 kilómetros sobre un camino de ripio bastante inconstante que obliga a los automovilistas a circular a bajas velocidades. Es también un lugar muy frecuentado por los motoqueros que arman viajes en grupo al Norte.

Cómo llegar hasta la Quebrada de las Flechas, en Salta
Saliendo desde Salta se debe tomar la Ruta Nacional 68 -muy conocida por su belleza escénica- hasta Cafayate, una de las localidades más visitadas de los Valles Calchaquíes, en la que se empalma con la Ruta Nacional 40.
Desde Cafayate se inicia un camino por asfalto hasta adentrarse en el ripio que lleva hasta la Quebrada de las Flechas. Se trata de un camino con grandes puntos panorámicos en el que vale la pena bajar del auto para tomar fotos.
Gracias a su ubicación estratégica, el lugar resulta ideal tanto para escapadas de un día como para quienes viajan por la región y desean sumar experiencias diferentes a su recorrido. La proximidad con otros atractivos facilita, además, la planificación de itinerarios flexibles.
En términos geográficos, el paisaje está marcado por formaciones sedimentarias modeladas por la erosión a lo largo de millones de años, que dieron forma a picos agudos, crestas y paredones rocosos de tonalidades ocres, rojizas y grisáceas.

















