Entre termas y literatura: el pueblito cerca de CABA que vio nacer a una de las escritoras argentinas más leídas
Conocido por su complejo termal, este rincón argentino es también el lugar donde nació Selva Almada y el territorio que atraviesa Una casa sola, su novela más reciente.

A poco más de 300 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, Villa Elisa se consolidó como uno de los destinos termales más elegidos de Entre Ríos. Pero además de aguas calientes y descanso, el pueblo suma otro atractivo que mucha veces pasa desapercibido: es el lugar donde nació Selva Almada, una de las manos centrales de la literatura argentina contemporánea, quien recientemente publicó su última novela: Una Casa Sola.
El turismo llega en busca de relax, pero el paisaje que rodea al complejo termal, compuesto por extensiones de campo, monte bajo, humedad y silencio, es también el que atraviesa buena parte de la obra de la autora. Ese territorio, lejos de ser decorado, funciona como núcleo narrativo y emocional de sus novelas.

Selva Almada y el litoral como territorio literario
En Una Casa Sola, Almada vuelve a ese mundo de raíz entrerriana. La historia se organiza alrededor de una casa rural abandonada que toma la palabra y reconstruye, desde la memoria, las vidas que la habitaron antes de quedar reducida a ruinas, pastizales y paredes vencidas por el tiempo.
La inspiración surgió de la infancia de la autora, quien de chica paseaba con su abuelo y atesoró las imágenes de las casas que veían. “Esas casas derruidas, tomadas por las plantas y con objetos arruinándose, me causaban mucha intriga. Esa memoria de infancia apareció para construir la casa de la novela“, reveló en una entrevista.
“Una casa sola”, la novela donde el paisaje habla
El relato avanza desde una voz inusual: la propia casa es la encargada de llevar el relato, y observa cómo la naturaleza recupera el espacio y cómo el pasado se va deshaciendo.

El monte entrerriano que rodea la casa es ficticio, pero está construido con materiales reconocibles: jerga rural, peones golondrina, barro, madera y vegetación invasiva. En ese entorno, la tierra absorbe historias y funciona como escenario para los cuerpos que lo transitan.
La novela también dialoga con hechos reales. Está inspirada en desapariciones ocurridas en Entre Ríos durante la democracia y expone desigualdades persistentes en el mundo rural. Familias de trabajadores temporarios, vidas precarias y silencios que no siempre llegan a ocupar un lugar en el relato oficial.
Ese foco en los márgenes atraviesa toda la obra de Selva Almada y se vincula con su origen. Criada en Villa Elisa, un pueblo que no supera los 15 mil habitantes, la autora escribió muchas veces desde su experiencia de crecer en un entorno donde el trabajo informal y la intemperie curten la piel de sus habitantes.

“Todavía no encuentro una potencia que supere al litoral”, afirmó en una entrevista. Esa potencia aparece en Una casa sola a través de una lengua que mezcla poesía del litoral, expresiones gauchescas y maneras de decir aprendidos en la infancia.
Aunque vive en Buenos Aires desde hace más de 25 años, Almada vuelve una y otra vez al territorio de la niñez. En ese sentido, Una casa sola se inscribe en una literatura que no busca ser pintoresca ni testimonial. Almada desconfía del folclorismo y prefiere trabajar con una materia más áspera, pero real.
Villa Elisa, termas y turismo para toda la familia
Ese mismo territorio es hoy el que reciben quienes llegan a Villa Elisa por turismo. El complejo Termas Villa Elisa nació en 1999 y ocupa 41 hectáreas, con diez piscinas de distintas temperaturas y usos, rodeadas de amplios espacios verdes.

Las piletas de agua 100% termal conviven con sectores recreativos, piscinas cubiertas y semicubiertas, y una propuesta para todo el año. Hay alojamiento en hoteles, bungalows y camping, además de opciones gastronómicas y actividades deportivas.
El predio incluye un lago artificial, spa con vista abierta y espacios dedicados al descanso, en una ambientación que conserva el aire rural de la zona. Las personas con discapacidad ingresan gratis, con gestión previa del cupo de manera online.
Villa Elisa ofrece así una experiencia que combina descanso y literatura. Para algunos será una escapada termal; para otros, una oportunidad de conocer el paisaje real detrás del mundo imaginado por Selva Almada.
Cómo llegar a las Termas Villa Elisa
Para llegar a las termas desde la Ciudad de Buenos Aires se debe ingresar a Entre Ríos a través del Complejo Zárate Brazo Largo (previo paso por la Ruta Nacional 9). Luego, seguir por por Ruta 12 hasta Ceibas y tomar Ruta 14 hasta el km 163. Finalmente, hacer 15 km por Ruta 130 hasta Villa Elisa.
















