China convirtió un descampado en la estación de trenes más grande del mundo: tiene 29 vías y transporta hasta 16.000 pasajeros por hora
La nueva Chongqing East Railway Station fue construida en tiempo récord sobre un valle deshabitado y ya es considerada la terminal ferroviaria más grande del planeta. Con una superficie equivalente a 170 canchas de fútbol y una inversión multimillonaria, se convirtió en una pieza clave para la conectividad del suroeste chino.

China volvió a captar la atención global con una de las obras de infraestructura más impresionantes de los últimos años. El 27 de junio de 2025 inauguró oficialmente la Chongqing East Railway Station, la estación de trenes más grande del mundo, construida sobre un terreno que hasta hace pocos años era un valle prácticamente deshabitado.
Con una superficie total de 1,22 millones de metros cuadrados —equivalente a unos 170 campos de fútbol—, esta megaestación supera ampliamente a terminales emblemáticas como Grand Central de Nueva York y marca un nuevo récord dentro de la expansión ferroviaria china.
Ubicada en el distrito de Nan’an, a las afueras de Chongqing, la terminal está preparada para recibir hasta 16.000 pasajeros por hora y se consolida como una pieza estratégica dentro del sistema ferroviario de alta velocidad del país.

Chongqing del Este: la impactante terminal de trenes en China que supera todas las expectativas
La construcción de Chongqing East comenzó oficialmente en noviembre de 2018 y avanzó a un ritmo récord. Entre 2023 y 2025, el proyecto pasó de ser un enorme descampado a una estación completamente operativa con infraestructura de última generación.
La terminal cuenta con 15 andenes y 29 vías ferroviarias que conectan a Chongqing con algunas de las ciudades más importantes de China. Gracias a la red de trenes de alta velocidad, es posible viajar hacia Pekín, Shanghái o Guangzhou en aproximadamente seis a ocho horas, mientras que destinos regionales como Chengdu, Wuhan o Kunming pueden alcanzarse en apenas una a tres horas.
La estación forma parte del gigantesco corredor ferroviario nacional conocido como “Ocho Verticales y Ocho Horizontales”, uno de los proyectos de conectividad más ambiciosos impulsados por el gobierno chino.

Además de su magnitud, Chongqing East se destaca por un diseño arquitectónico que mezcla modernidad con referencias culturales locales. Las columnas evocan a los árboles huangjue típicos de la región, las rejillas de ventilación tienen formas florales y los carteles recuerdan antiguos rollos de bambú chinos.
Uno de los aspectos más llamativos es su enorme techo acristalado, pensado para maximizar la entrada de luz natural y generar espacios más amplios y agradables para los pasajeros.
Una obra faraónica en tiempo récord: la inversión que garantizó eficiencia y conectividad para una región clave de China
La construcción de esta megaobra demandó una inversión estimada de 6.700 millones de euros, reflejando la apuesta de China por seguir fortaleciendo su red ferroviaria de alta velocidad y mejorar la conectividad entre regiones.
Más allá de las cifras impactantes, el objetivo principal del proyecto es potenciar el desarrollo económico del suroeste chino, una zona históricamente condicionada por sus características geográficas.

La estación fue diseñada para funcionar como un gran nodo de transporte multimodal, integrando trenes de alta velocidad con otros sistemas de movilidad urbana y regional. Esto permite optimizar tiempos de viaje, reducir distancias y facilitar el movimiento diario de millones de personas.
La velocidad de ejecución también llamó la atención a nivel internacional. En menos de una década, China logró transformar un terreno vacío en uno de los centros ferroviarios más modernos y grandes del planeta.
Chongqing Este y el adiós a las barreras en el suroeste chino
La inauguración de Chongqing East no solo representa un avance en infraestructura ferroviaria, sino también un nuevo impulso para el crecimiento urbano de Chongqing y sus alrededores.
Alrededor de la estación ya se proyecta el desarrollo de un nuevo distrito con hoteles, oficinas, centros comerciales, espacios culturales y áreas residenciales. La intención es convertir a la zona en un polo económico y tecnológico clave para el interior de China.

En paralelo, continúan avanzando nuevas líneas ferroviarias de alta velocidad, como Zhengyu y Yukun, que ampliarán todavía más la conectividad de la región y consolidarán a Chongqing East como uno de los principales hubs ferroviarios de Asia.
Con esta obra, China vuelve a demostrar su capacidad para desarrollar proyectos gigantescos en tiempo récord y transformar por completo territorios enteros mediante infraestructura estratégica.

















