Por Nicolás Varela
Impacto inminente: una tormenta geomagnética golpeará la Tierra este jueves 24 de septiembre
El fenómeno puede hacer titilar las redes eléctricas, desorientar satélites e interferir el GPS y las comunicaciones de los aviones.
El Sol volvió a disparar contra la Tierra: la región AR-4528 explotó y liberó una gigantesca nube de plasma y partículas cargadas que viaja a más de un millón de kilómetros por hora hacia nuestro planeta.
Según los modelos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos y la NASA, el impacto está previsto para este jueves. En tanto, los científicos de la Oficina de Predicción del Tiempo Espacial la clasifican como G1, la categoría más leve de la escala.
Una eyección de masa coronal rumbo a la Tierra
La explosión de la región AR-4528 liberó al espacio una eyección de masa coronal, un fenómeno que expulsa plasma y gas supercargado desde la atmósfera solar. La nube avanza a gran velocidad y su trayectoria apunta directamente hacia nuestro planeta.

La alerta fue emitida a partir de los modelos de predicción de la NOAA y la NASA, que monitorean de forma permanente la actividad del Sol. En esa línea, las dos instituciones coinciden en la llegada del fenómeno para el jueves.
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Qué puede pasar cuando choque
Al alcanzar el campo magnético que protege a la Tierra, la nube podría desatar una tormenta geomagnética. Pero que sea leve no significa que sea inocua: el fenómeno puede hacer titilar las redes eléctricas, desorientar satélites e interferir el GPS y las comunicaciones de los aviones.
Es decir, sus efectos se extienden sobre infraestructuras de las que depende la vida cotidiana, desde la navegación aérea hasta las telecomunicaciones.
El episodio también podría regalar un espectáculo poco habitual. Se esperan auroras boreales con luces verdes y violetas danzando mucho más al sur de donde suelen aparecer, un brillo visible en latitudes donde normalmente no se observa.

Sin embargo, todo dependerá de la intensidad final del choque y del comportamiento de la nube al ingresar en la magnetosfera.
Un combo que potencia el evento
La tormenta no se sentirá de golpe. A la nube original se le suma un viento solar procedente de un agujero en la corona del Sol, una combinación que potencia todo el sistema y amplifica el impacto sobre la magnetosfera terrestre.
Es por eso que la magnitud podría escalar: hoy es G1 y mañana podría ser G5, el nivel más alto de la escala y el que podría apagar un país entero.
El fenómeno recuerda la fragilidad del sistema tecnológico global ante un evento originado a 150 millones de kilómetros. La tormenta geomagnética G1 llegará este jueves y podría escalar hacia niveles superiores en las horas siguientes.
“El sol avisó. El jueves miró el cielo. Pero también miró tu celular”. La frase resume el doble filo del episodio: la belleza de unas auroras inusuales y la vulnerabilidad de una civilización cada vez más conectada.








