Fórmula 1: una oferta millonaria por Alpine podría cambiar el futuro de la escudería de Franco Colapinto
Un magnate estadounidense busca quedarse con el 24% de las acciones que actualmente pertenecen al fondo inversor Otro Capital. A pesar de ello, deberá luchar contra varios “peces gordos” de la Fórmula 1 que también pretenden comprar un porcentaje del equipo francés. Conocé los nombres dentro de la nota.
El empresario estadounidense Steve Cohen presentó una oferta superior a los 600 millones de dólares para adquirir el 24% de Alpine F1 Team y se perfila como el principal candidato a incorporarse a la estructura donde compite el argentino Franco Colapinto. El magnate busca quedarse con la participación que actualmente pertenece al fondo inversor Otro Capital.
La escudería con base en Enstone (Reino Unido) atraviesa un momento clave tanto en el plano deportivo como empresarial. La posible llegada de un nuevo socio se produce mientras el equipo tiene como pilotos a Colapinto y a Pierre Gasly, en un contexto en el que el valor de las estructuras de la Fórmula 1 se disparó en los últimos años.

Los “peces gordos” de la Fórmula 1 que pretenden comprar las acciones de Alpine
El fondo inversor había ingresado a fines de 2023 con un desembolso cercano a los 218 millones de dólares, cuando la escudería estaba valuada en unos 900 millones. Con nuevas ofertas sobre la mesa, esa cifra se multiplicó y actualmente la valoración ronda los 2.500 millones, lo que implicaría una ganancia millonaria en un plazo breve para los accionistas minoritarios.
Sin embargo, la relación entre la automotriz Renault y el grupo inversor no evolucionó como se esperaba. La compañía decidió activar una cláusula que permite forzar la venta anticipada de las acciones, pese a que el acuerdo original contemplaba una salida recién a partir de septiembre de 2026, lo que aceleró las negociaciones.

En la puja por ese paquete accionario también aparecen otros actores de peso. Un grupo vinculado a Christian Horner junto a MSP Capital Partners, además de una propuesta cercana a los 552 millones de dólares por parte de Mercedes-Benz AG, forman parte de la disputa. De todos modos, la oferta de Cohen sería, hasta ahora, la más elevada.
Los cambios estructurales de Alpine en los últimos meses
El crecimiento económico de la máxima categoría del automovilismo explica las cifras actuales. La expansión hacia nuevos mercados, el aumento de patrocinadores y el crecimiento de la audiencia global impulsaron una fuerte revalorización de las escuderías.

Más allá del aspecto financiero, el equipo también atraviesa cambios estructurales. La llegada de Steve Nielsen como director general y la influencia de Flavio Briatore marcan un nuevo rumbo, acompañado por la decisión estratégica de utilizar motores de Mercedes-Benz en lugar de desarrollar unidades propias.
Por ahora, la operación deberá superar distintas instancias regulatorias y aprobaciones internas. La intención de Renault es mantener el control mayoritario de la escudería y sumar un socio estratégico que impulse el proyecto deportivo y comercial, mientras crece la expectativa por el posible desembarco de uno de los empresarios más influyentes del deporte estadounidense.
Quién es Steve Cohen, el empresario estadounidense que quiere comprar un porcentaje de Alpine

Steve Cohen es uno de los inversores más influyentes del deporte y las finanzas en Estados Unidos. Fundador del fondo de inversión Point72 Asset Management, construyó una fortuna en el mundo de los hedge funds tras décadas de actividad en Wall Street. Su patrimonio lo ubica entre los grandes multimillonarios del sector financiero y, en los últimos años, amplió su presencia en la industria deportiva con inversiones de alto perfil.
En el ámbito del deporte, Cohen es conocido por ser el propietario de los New York Mets, franquicia de la Major League Baseball que adquirió en 2020 por unos 2.400 millones de dólares. Desde entonces impulsó una fuerte inversión en infraestructura y plantel para devolver competitividad al equipo. Su posible desembarco en Alpine F1 Team marcaría su entrada directa en la F1, una categoría cuyo crecimiento comercial en los últimos años despertó el interés de grandes capitales internacionales.














