Estadio de la Universidad Católica de Chile.
Estadio de la Universidad Católica de Chile. Foto: Redes sociales

Boca recibió una buena noticia de cara al debut en la Copa Libertadores: la Conmebol intervino junto al gobierno de Chile y revirtió la decisión inicial por lo que el Xeneize podrá llevar 2.000 hinchas al Claro Arena, en el debut ante Universidad Católica por el Grupo D.

El operativo tendrá una mayor presencia de personal de seguridad y de carabineros en ingresos y egresos, además de un esquema de separación dentro del estadio para garantizar condiciones de tranquilidad.

Hinchas de Boca en la cancha de Lanús.
Hinchas de Boca en la cancha de Lanús. Foto: X

A la vez, autoridades argentinas y chilenas avanzaron en un trabajo conjunto para registrar a los hinchas que viajen a Santiago, con verificación de DNI y cruce de datos a través del programa Tribuna Segura, lo que busca impedir el acceso de personas con derecho de admisión.

Desde la organización recordaron que el reglamento de Conmebol establece la obligatoriedad de público visitante, aunque contempla excepciones puntuales que en este caso no se aplicaron, razón por la cual el organismo decidió intervenir para garantizar la presencia de la parcialidad xeneize.

Hinchas de Boca, fútbol argentino. Foto: Twitter.
Hinchas de Boca, fútbol argentino. Foto: Twitter.

El antecedente de violencia que generó dudas

El encuentro será la primera vez que hinchas argentinos viajen a Chile tras los incidentes del 20 de agosto de 2025 en el Libertadores de América, cuando Independiente recibió a Universidad de Chile por la Copa Sudamericana.

Violencia en Independiente-U de Chile. Foto: REUTERS

Aquella jornada incluyó una invasión del público local en la tribuna visitante y derivó en la eliminación del Rojo por decisión de Conmebol, mientras el conjunto chileno avanzó de fase y debió jugar la siguiente instancia sin público.

La negativa previa

En primera instancia, la dirigencia del club chileno había pasado de ofrecer menos de 1.000 ubicaciones a intentar quedarse con la totalidad del estadio.

Juan Román Riquelme, presidente de Boca. Foto: NA.

Sin embargo, Boca presionó amparado en el reglamento vigente, por lo que en primera instancia no iba a haber pública visitante. Sin embargo, la intervención de Conmebol terminó por destrabar el conflicto.