A 25 años de la última Fórmula 1 en la Argentina: la historia del día que Buenos Aires se despidió del Gran Premio
La Fórmula 1 sigue siendo una deuda pendiente para el automovilismo argentino después del 12 de abril de 1998, cuando Michael Schumacher se quedó con la victoria en el Autódromo de Buenos Aires. Hoy, con la presencia de Franco Colapinto, el sueño parece más cercano.

El 12 de abril de 1998 no fue un domingo más. En plena Pascua, cerca de 50 mil personas colmaron el Autódromo de Buenos Aires (hoy Autódromo Oscar y Juan Gálvez) sin saber que estaban asistiendo a una histórica despedida. Aquella tarde se disputó la última carrera de la Fórmula 1 en el país, un capítulo que, 25 años después, sigue sin reescribirse.
La victoria quedó en manos del alemán Michael Schumacher con Ferrari, seguido por el finlandés Mika Häkkinen (McLaren) y el irlandés Eddie Irvine (Ferrari).

Fue la edición número 21 del Gran Premio de la Argentina, una historia iniciada en 1953 y atravesada por tres etapas (1953-1960, 1971-1981 y 1995-1998), con interrupciones que reflejaron los vaivenes del país y del automovilismo mundial.
Juan Manuel Fangio y la historia del Gran Premio de Argentina en la Fórmula 1
Hablar del Gran Premio argentino es hablar de Juan Manuel Fangio. El quíntuple campeón del mundo es el máximo ganador en suelo nacional, con cuatro triunfos, y además el único piloto argentino que logró imponerse ante su gente en la máxima categoría.
Su figura marcó la era dorada de los años 50, mientras que en los 70, Carlos Reutemann sostuvo la pasión local en la elite del automovilismo.

En 1998, la ilusión argentina tenía nombre propio: Esteban Tuero. Con apenas 19 años y a bordo de un modesto Minardi, el porteño cortaba una ausencia de 17 años sin pilotos nacionales en la grilla. Sin embargo, su carrera terminó abruptamente en la vuelta 35, tras la rotura del neumático delantero izquierdo.
¿Por qué la Fórmula 1 dejó de correr en la Argentina?
El regreso de la Fórmula 1 en los años 90 había requerido una inversión cercana a los 10 millones de dólares y un contrato vigente hasta 2001. Sin embargo, las señales de desgaste eran evidentes.
La ausencia de Bernie Ecclestone (entonces dueño de los derechos comerciales de la categoría) en aquella última carrera fue interpretada como un mensaje claro: la Fórmula 1 comenzaba a mirar hacia nuevos mercados más rentables.

Desde entonces, una combinación de factores terminó por alejar definitivamente al país del calendario: falta de apoyo estatal sostenido, escasa inversión privada, ausencia de pilotos competitivos en la categoría y el avance de plazas emergentes con mayor poder económico.
Intentos fallidos para el regreso de la Fórmula 1 a la Argentina
El regreso estuvo cerca en varias oportunidades, pero nunca se concretó. En 1999, el Gran Premio apareció en el calendario provisional, aunque fue excluido por desacuerdos con la FIA. Más de una década después, en 2011, se anunció el proyecto “Velociudad” en Zárate, que no prosperó.
En 2012, la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner prometió una carrera urbana en Mar del Plata para 2013, iniciativa que tampoco avanzó. Años más tarde, en 2016, el ministro de Turismo, Gustavo Santos, volvió a plantear el objetivo del retorno, con alternativas que incluían el Gálvez, Potrero de los Funes y Termas de Río Hondo.

En 2018, incluso, se habló de una posible vuelta en 2020, con declaraciones de funcionarios como Rogelio Frigerio y Guillermo Dietrich. Pero, otra vez, todo quedó en anuncios.
¿Qué falta para que la Fórmula 1 vuelva a Buenos Aires?
A 25 años de aquella última carrera, la Fórmula 1 sigue siendo una deuda pendiente para el automovilismo argentino. Lejos quedaron los tiempos en los que el país era una plaza fija del calendario y el rugido de los motores formaba parte del pulso deportivo nacional. Ahora, con la llegada de Franco Colapinto para un roadshow en Palermo, se vuelve a encender la ilusión de los fanáticos del automovilismo en la Argentina.













