Luis Caputo habló de la inflación cero que proyecta Milei en 2026: “Es muy difícil predecir el ‘cuándo’ en los índices”
Tras su paso por el “Argentina Week” en Nueva York, Luis Caputo analizó la suba de la inflación de febrero, atribuyó el rebrote al ruido político previo a las legislativas y garantizó que el Gobierno espera retomar el sendero de baja en los próximos meses.

Luis Caputo volvió a referirse al dato de inflación de febrero 2026 que marcó 2,9% y sostuvo que el proceso de desinflación se ralentizó desde el impacto del clima político que hubo previo a las elecciones legislativas del pasado 26 de octubre. Tras participar del “Argentina Week” en Nueva York, el ministro de Economía aseguró que el rebote no lo tomó por sorpresa.
Según explicó en diálogo con TN, la combinación del ajuste en la carne y las tarifas ya anticipaba una cifra más alta. Pero señaló que la verdadera interrupción del proceso de desinflación llegó con la volatilidad generada por el temor a un eventual revés electoral del oficialismo.
Caputo describió aquel período como una “psicosis” que llevó a una fuerte dolarización de portafolios. Ese movimiento, dijo, repercutió en el riesgo país, el nivel de actividad y los precios, frenando una tendencia de baja que consideró “muy avanzada”.
“El año pasado, antes de las elecciones, se generó como una especie de psicosis de que el presidente Milei podría perder las elecciones. Todo eso derivó en una dolarización de portafolios muy grande que generó esta repercusión en las tres variables: riesgo país, nivel de crecimiento e inflación. Entonces, veníamos en un proceso de desinflación ya muy avanzado y eso nos hizo retroceder unos casilleros. Ahora esperamos que de vuelta el proceso de desinflación retome y estamos trabajando para eso”, explicó Caputo.

Cuando le preguntaron si el índice podría perforar el 1% este año, como lo vaticinó Javier Milei para el mes de agosto, Caputo se mostró cauto. “Podría ser tranquilamente. Es muy difícil predecir el cuándo en un índice porque es un tema de tiempos. Si no es en agosto, será en septiembre u octubre”, consideró.
El ministro destacó además la estabilidad de las variables financieras. Dijo que, pese al shock externo, el Banco Central siguió comprando dólares a diario y que tanto el riesgo país como la Bolsa mostraron firmeza en las últimas semanas.
En ese contexto, insistió en que el crecimiento depende de ampliar la base formal de la economía. “Cuando el país crece, aumenta la recaudación y, si mantenemos el gasto, mejora el superávit”, señaló.
Caputo recaló sobre el ahorro en dólares fuera del sistema. El funcionario recordó que los argentinos mantienen unos US$170.000 millones fuera de los bancos y aseguró que, si ese dinero ingresara al circuito financiero, se multiplicaría el crédito y la inversión.

“Los argentinos tienen US$170.000 millones debajo del colchón. Eso es tres veces la cantidad de depósitos en pesos que hay en el sistema. Si la gente tuviera la confianza para volcarlos al sistema, habría más crédito e inversión y con eso habría más crecimiento”, sentenció.
Respecto de las próximas reformas, adelantó que Economía trabaja en cambios tributarios y una baja gradual de retenciones, pero que nada será semejante a la reforma laboral. En este sentido, advirtió que cualquier alivio impositivo dependerá del margen que deje el superávit primario.
“Nosotros necesitamos que el país crezca y para eso necesitamos una mayor formalización de la economía. En la medida que el país crece, aumenta la recaudación. Si mantenemos el gasto constante, tenemos más superávit”, indicó.
El Gobierno descartó subas para jubilados
El ministro descartó aumentos adicionales para jubilados en el corto plazo. Dijo que, con la credibilidad dañada tras años de desequilibrios, el Gobierno debe administrar la caja con prudencia.
Además, sostuvo que no pueden avanzar en medidas que les “encantaría” aplicar, como mejorar haberes o reducir más impuestos, sin asegurar antes los recursos y reiteró que la clave es recuperar el crédito y canalizar el ahorro hacia la inversión. “Es un tema de caja para nosotros. No tenemos las mismas herramientas de política económica que tiene cualquier hacedor de política económica en un país desarrollado porque la Argentina ha perdido tanta credibilidad durante tantos años que, lamentablemente, como consecuencia de eso, nosotros tenemos que manejarnos con lo que tenemos, con la caja", explicó.
No podemos darnos el lujo de hacer cosas que nos encantaría hacer, como subir jubilaciones o bajar más impuestos, porque de algún lado tiene que entrar esa plata. La única forma de que esa plata entre es creciendo. Cuando el país crece, nosotros recaudamos más”, afirmó.
















