Cervecería El Refugio.
Cervecería El Refugio. Foto: redes sociales.

La caída del consumo sigue golpeando a distintos rubros y la cerveza artesanal aparece entre los sectores más afectados. En Mar del Plata, la cervecería artesanal El Refugio, ubicada en Rodríguez Peña 3002, cerró sus puertas y sus instalaciones fueron puestas a remate online, en medio de un contexto de retracción económica y menor movimiento en bares y comercios gastronómicos.

La subasta fue organizada por Remates Raimondi y contempló desde mobiliario hasta equipamiento utilizado para la producción y despacho de cerveza artesanal. Según figura en la publicación oficial, el remate se desarrolló de manera online y los interesados pudieron asistir previamente al lugar para revisar el estado de los productos incluidos.

El flyer que incluía los datos para participar de la subasta. Foto: NA (Remates Raimondi)

La situación ocurre en medio de un contexto complejo para el sector. Desde la Cámara de Cerveceros Artesanales de Argentina (CCAA) señalaron que la actividad sufrió una caída acumulada del 30% en los últimos dos años. “La cerveza artesanal, sobre todas, ha caído un 20% en 2024 y un 10% adicional en 2025”, explicaron en la entidad.

Cómo fue el remate de la cervecería artesanal marplatense

El catálogo difundido por la firma martillera muestra distintos lotes correspondientes a las instalaciones de la cervecería marplatense. Allí aparecieron barriles, mobiliario, mesas, elementos de trabajo y equipamiento utilizado habitualmente en este tipo de negocios gastronómicos.

Las condiciones publicadas indicaron que los bienes se vendieron en el estado en que se encontraban y sin garantía posterior. Además, se aclaró que el retiro y traslado de la mercadería corría por cuenta de cada comprador.

Dentro de la operatoria del remate, también se especificó que al valor final se le suma una comisión del 10% más IVA y que, durante la subasta, la firma podía solicitar una seña equivalente al 30% de la compra mediante transferencia bancaria inmediata.

Una cervecería artesanal bajó la persiana y fue puesta a remate en Mar del Plata Foto: NA (Remates Raimondi)

Golpe a la industria textil: una empresa que fabricaba ropa para grandes marcas entró en quiebra y peligra su continuidad

La crisis de la industria textil argentina suma un nuevo capítulo en un contexto económico complicado para el sector. En esta oportunidad, se dio a conocer la delicada situación de Fantome Group, una empresa que durante años estuvo vinculada a la producción de indumentaria para marcas de renombre como Reebok, Kappa, Cheeky y Kevingston.

El ingreso en concurso preventivo confirma las dificultades estructurales que enfrenta el sector. La compañía, fundada en 2018 y radicada en Villa Devoto, supo consolidarse como un actor relevante dentro de la cadena de valor textil, con un plantel que llegó a alcanzar los 120 trabajadores. Sin embargo, la combinación de factores internos y externos deterioró progresivamente su situación financiera.

Uno de los puntos de quiebre se produjo en 2020, cuando Kevingston decidió abandonar la producción local y optar por la importación de prendas. Esta decisión impactó de lleno en Fantome Group, que perdió a su principal cliente y debió replantear su modelo de negocios.

Aumentaron las cifras de cierre de empresas Foto: NA

Aunque logró sostenerse temporalmente gracias a acuerdos con Distrinando S.A., empresa que gestiona las licencias de Kappa y Reebok en el país, el final de ese contrato en 2025 marcó un nuevo retroceso. La caída en la demanda y la pérdida de volumen de producción profundizaron la crisis.

El cuadro financiero se volvió aún más crítico con la acumulación de deudas, cheques rechazados por unos 45 millones de pesos y embargos judiciales que superan los 130 millones. Este escenario derivó en la cesación de pagos y obligó a la empresa a recurrir al concurso preventivo como mecanismo para evitar la quiebra.

Además, el impacto social es significativo: la plantilla de empleados se redujo de 120 a apenas 20 trabajadores, reflejando la contracción de la actividad.

Desde la empresa apuntan a factores estructurales que afectan a toda la industria, como la competencia de productos importados a precios más bajos, el aumento de costos en insumos, energía y salarios, y la presión impositiva. También denuncian la falta de controles efectivos frente a prácticas de dumping.

En un intento por sobrevivir, Fantome Group lanzó una marca propia, abrió un local minorista en Belgrano y desarrolló una unidad de bordado y estampado. No obstante, estas iniciativas aún no logran equilibrar la caída del negocio mayorista.

El caso de Fantome Group se suma a una lista creciente de empresas textiles en dificultades y pone de relieve los desafíos que enfrenta el sector en Argentina. Mientras tanto, la firma busca reordenarse financieramente y sostener su continuidad en un contexto que sigue siendo incierto.