Algunos cambios simples hacen la ensalada rusa más sabrosa y original: el paso a paso para mejorar un acompañamiento delicioso
Con unas modificaciones muy fáciles de llevar a cabo, un plato muy tradicional puede experimentar un giro que cautive a todos los presentes en la mesa navideña.

Uno de los platos más clásicos de la Navidad es la ensalada rusa. Sin embargo, justamente por ser un fijo de las Fiestas, su sabor puede tornarse repetitivo; un problema que se soluciona fácilmente con un pequeño giro a la receta tradicional que sorprenderá a todos en la mesa navideña sin perder el sabor de siempre.
La clave para mejorarla está en usar ingredientes frescos, sumar texturas y potenciar el sabor con condimentos caseros. A diferencia de la versión básica con papa, zanahoria, arvejas y mayonesa, estas variantes la hacen más rica y gourmet sin complicarse.

Algunos cambios simples pueden transformar la clásica ensalada rusa en un acompañamiento más sabroso y original. Un buen punto de partida es cocinar las papas y las zanahorias al dente, de modo que conserven su forma y aporten una textura más firme al plato. A esa base tradicional se le pueden sumar pickles picados -como pepinos o cebollitas- para agregar un toque ácido y crocante que realce el sabor general.
Otra opción es incorporar cubitos de manzana verde, que introducen una frescura agradable y un contraste dulce que equilibra la preparación. Para aligerar la mezcla, se puede reemplazar parte de la mayonesa por queso crema o yogur natural, logrando una consistencia suave sin perder cremosidad. El condimento también marca la diferencia: mostaza, sal marina, pimienta y unas gotas de limón elevan el resultado final.
Por último, la presentación suma puntos. La ensalada puede servirse en moldes individuales o decorarse con perejil picado, huevo rallado o tiras de morrón rojo para darle un aspecto más festivo y atractivo en la mesa.

El paso a paso para hacer una ensalada rusa distinta pero muy sabrosa
- Hervir papas y zanahorias en cubos, para luego dejarlas enfriar.
- Mezclar con arvejas, pickles, manzana y huevo duro picado.
- En un bowl, unir mayonesa, queso crema, mostaza, sal, pimienta y limón.
- Incorporar todo y mezclar con cuidado.
- Decorar y guardar en la heladera hasta servir.
La historia de la ensalada rusa
Muchos la conocen como ensalada rusa, pero algunos todavía la llaman por su nombre original: ensalada Olivier. Aunque es una de las ensaladas mas populares del mundo, su receta original siempre fue considerada un misterio.
Una de las teorías más divulgadas sobre la ensalada rusa es la de un cocinero belga de origen francés llamado Lucien Olivier. Se cuenta que Olivier emigró a Rusia para abrir su restaurante de alta cocina en Moscú, el Hermitage, en 1860. En su restaurante, Olivier ofrecía lo mejor de la gastronomía francesa. Dentro de su menú, la estrella era una ensalada originalmente llamada ‘mayonesa de caza’ que después cambió su nombre a salat Olivye. La receta de Olivier estaba compuesta por carnes, caviar, lengua de ternera y trufa, además de pepinillos, papas cocidas y aceitunas, todo bien cubierto con una mayonesa que pocos lograron descifrar.
En 1883, Lucien Olivier murió y llevó consigo el secreto de su plato, ya que nunca escribió la receta y ninguno de sus asistentes vio cómo la preparó. Su restaurante, The Hermitage, finalmente se cerró en 1905. La mayonesa fue imitada a base de mayonesa, aceite de oliva, vinagre de estragón, mostaza y salsa Mogul o Kabul (que podría ser similar a la de soya).
La ensalada Olivier se hizo tan famosa que muchos países comenzaron a hacer su propia versión. Los ingredientes más caros fueron eliminados y reemplazados por otros más baratos según el país donde se prepara, como atún, legumbres y zanahorias.


















