¿Se puede poner una pileta de lona en la terraza o el balcón?: las claves para evitar daños graves en el hogar
Con el aumento en las temperaturas en Argentina, muchos propietarios de departamentos ponen piscinas que pueden desencadenar una serie de daños importantes en la propiedad.
Teniendo en cuenta que el Servicio Meteorológico Nacional pronosticó que el calor persistirá en distintas provincias de la República Argentina durante la presente semana, muchas personas se vuelcan a la pileta de lona para poder disfrutar del verano y mitigar las altísimas temperaturas que se registran en la región. Sin embargo, especialistas advierten que no se las puede instalar en cualquier lugar.
Aunque las piletas de lona son muy comunes en balcones o terrazas, los fabricantes sugieren evitar su instalación en lugares de altura por razones edilicias, ya que puede ser un riesgo.
Hay que ser cautos porque, en muchos casos, la pileta de lona puede desencadenar una serie de daños importantes en la propiedad, teniendo en cuenta que la mayor parte de casas no fueron diseñadas para que sus losas soporten la sobrecarga que implica el volumen de agua requerido para llenar una piscina.
Cuántos kilos soporta un balcón y por qué es peligroso poner una pileta de lona en una terraza
Según lo establece el reglamento argentino de seguridad para obras en materia estructural, los balcones deben diseñarse para soportar una carga máxima de 500 kilos por metro cuadrado, mientras que en el caso de las azoteas transitables el rango admisible se ubica entre 300 y 500 kilos por metro cuadrado. A partir de estos valores, y considerando que cada litro de agua equivale a un kilo, sumado al peso de las personas que se introducen en la pileta, se concluye que cualquier piscina con una altura de agua superior a los 30 centímetros representa un riesgo para la integridad estructural de la vivienda.
La única manera de prevenir los riesgos asociados a la instalación de una piscina en un balcón o terraza es que su carga haya sido contemplada desde la etapa de proyecto. En viviendas construidas de manera informal, sin la supervisión de un director de obra, es muy probable que la estructura de la terraza no haya sido calculada, por lo que resulta difícil determinar qué peso puede soportar. Se trata de una situación frecuente en numerosos proyectos.