Ola de calor: las 5 formas más simples y efectivas de refrescar tu casa sin gastar mucho
Con el aumento de las temperaturas en verano, mantener el hogar fresco parece ser un desafío. Sin embargo, hay algunos tips que son infalibles.

Con el verano y el intenso calor, mantener el hogar fresco puede convertirse en una problemática habitual si no contamos con un aire acondicionado y, de no tomar los recaudos necesarios, puede volverse difícil de tolerar. Cuando el termómetro no da tregua, es bueno saber que existen algunos tips infalibles para enfriar la casa sin gastar de más.
No es necesario recurrir a grandes gastos o a soluciones muy complejas. Simplemente con realizar algunos hábitos y ajustes cotidianos basta para reducir el calor acumulado en el hogar y a mejorar el confort durante las horas más intensas del día.

Desde la forma en que se ventila la casa hasta pequeños cambios en el uso de cortinas, electrodomésticos y textiles, aplicar algunos trucos prácticos puede marcar una diferencia notable y hacer que el verano se disfrute con mayor comodidad.
Ola de calor: 5 formas de enfriar la casa sin gastar de más
Cerrá persianas y cortinas durante el día
Bloquear la entrada directa del sol es clave. Mantener persianas, cortinas o postigos cerrados en las horas de mayor radiación evita que el calor se acumule dentro de la casa, especialmente en ventanas orientadas al norte u oeste.
Ventilá en los momentos adecuados
Abrir las ventanas solo cuando baja la temperatura exterior, es decir, temprano por la mañana o durante la noche. Esto permite renovar el aire y enfriar los ambientes. Si es posible, generá corrientes cruzadas abriendo ventanas opuestas.

Usá ventiladores de forma estratégica
Colocar un ventilador frente a una ventana durante la noche ayuda a expulsar el aire caliente acumulado. También se puede potenciar su efecto colocando un recipiente con hielo o agua fría delante, para generar una sensación térmica más baja.
Evitá fuentes de calor innecesarias
Electrodomésticos como el horno, la plancha o incluso algunas luces generan calor extra. Reducir su uso durante el día o reemplazar lámparas incandescentes por luces LED ayuda a mantener la casa más fresca.

Apostá por telas livianas y colores claros
Cambiar cortinas, fundas y ropa de cama por telas livianas como algodón o lino, y en tonos claros, contribuye a una sensación térmica más agradable y evita que los ambientes retengan calor.


















