Detectan la presencia de la chicharrita en el maíz: qué riesgos implica y qué medidas tomar
La investigación fue realizada por la Agencia de Extensión Rural del INTA Jesús María y obligó a reforzar los controles. Qué implican las medidas.

La Agencia de Extensión Rural del INTA Jesús María monitoreó un lote de maíz de la región y confirmó la presencia de Dalbulus maidis, también reconocida como chicharrita, transmisora del achaparramiento de la planta.
La presencia inicial fue del 0,5%, un nivel considerado bajo por los especialistas. Si bien no representa una situación alarmante, sí obliga a reforzar los controles para detectar a tiempo posibles aumentos de la plaga.

Desde el INTA informaron que la detección temprana de la chicharrita es muy importante para tomar decisiones correctas y evitar acciones apresuradas que pueden generar más perjuicios que beneficios, tanto para la producción como para el ambiente.
Uno de los puntos principales es identificar correctamente la plaga. En los lotes de maíz se pueden encontrar distintas “chicharritas”, y no todas son transmisoras de la enfermedad. Por eso, una observación rápida puede empeorar la situación. “No toda chicharrita es Dalbulus maidis”, informaron los técnicos, y explicaron que una identificación incorrecta puede derivar en aplicaciones innecesarias de insecticidas.
Estas aplicaciones incorrectas, además de aumentar los costos para el productor, también pueden perjudicar a los insectos benéficos y alterar el equilibrio natural del sistema productivo.

Cómo identificar la chicharrita y qué medidas tomar
Los científicos informaron que la plaga Dalbulus maidis se puede reconocer porque tiene dos puntos negros visibles entre los ojos, en la parte frontal de la cabeza, y por su color amarillo claro. De todas formas, los expertos recomiendan confirmar la identificación bajo la mirada de una lupa.
Por su parte, el ingeniero agrónomo Diego Corde, quien coordina las tareas de monitoreo y capacitación en el INTA Jesús María, recomendó a productores y técnicos aumentar los controles en cada lote de forma periódica y enviar las capturas dudosas a la agencia antes de tomar cualquier tipo de decisión.

Además, desde el INTA informaron que lo importante es basar las acciones en datos reales y no en suposiciones. En un contexto de altas temperaturas y falta de lluvias, las condiciones pueden favorecer al insecto, por lo que el monitoreo constante es clave.
Por ahora, la presencia de la plaga no encendió alarmas porque es baja, pero sigue bajo observación estricta.


















