Multa sorpresa: la autopista que bajó drasticamente el límite velocidad y muchos conductores desconocen
La decisión fue tomada de manera conjunta entre Vialidad Nacional y la empresa concesionaria, y la cartelería ya fue colocada. El objetivo es claro: el exceso de velocidad sigue siendo la principal causa de siniestros que generan lesiones graves o muertes.

Aunque muchos conductores aún no están al tanto, la reducción de velocidad en el Acceso Oeste está vigente desde hace varios meses. La máxima pasó de 130 km/h a 110 km/h en el tramo que va desde la General Paz hasta Barcala, en Ituzaingó, un cambio que unifica los límites hasta el kilómetro 39. El objetivo principal de la medida es disminuir los accidentes de tránsito.
La decisión fue tomada de manera conjunta entre Vialidad Nacional y la empresa concesionaria, y la cartelería ya fue colocada. El objetivo es claro: el exceso de velocidad sigue siendo la principal causa de siniestros que generan lesiones graves o muertes. Por eso, esta reducción no solo se aplica en el Acceso Oeste, sino que se analiza en otras autopistas y avenidas de la Ciudad de Buenos Aires, como la 25 de Mayo, donde la velocidad máxima es de 80 km/h.

Para respaldar la medida, se utilizan los datos del Observatorio Vial. Según el último informe, la velocidad media en la Autopistas del Sol fue de 84 km/h, mientras que en la Autopista del Oeste alcanzó los 80 km/h.
Conductas peligrosas de los conductores
Aunque estas cifras están dentro del límite permitido, el riesgo aumenta por conductas peligrosas de los conductores, como el uso indebido del carril izquierdo o la falta de señalización al adelantar. Por ejemplo, el 17% de los vehículos en el Acceso Oeste circula por el carril izquierdo sin realizar adelantamientos, y más de la mitad de los conductores no utiliza correctamente las luces intermitentes.
Otro factor de riesgo es no respetar la distancia mínima entre vehículos. En el Acceso Oeste, el 33% de los conductores no mantiene el espacio recomendado, mientras que en el Acceso Norte la cifra asciende al 46%. Esto incrementa el peligro de choques por alcance, sobre todo a mayor velocidad.

Según el Centro de Experimentación en Seguridad Vial (CESVI), un vehículo que circula a 100 km/h recorre 27 metros por segundo. La distancia mínima recomendada de 2 segundos equivale a unos 54 metros (aproximadamente dos canchas de tenis), mientras que los 5 segundos sugeridos representan un poco más de una cuadra, necesaria para frenar con seguridad ante cualquier imprevisto.
Para mantener una distancia segura, los expertos recomiendan elegir un punto de referencia, como un cartel, un poste o un puente, y contar lentamente hasta 1.105 mientras el vehículo pasa por ese punto. La distancia debe aumentarse según la edad del conductor, las condiciones del vehículo, la carga, la visibilidad, el clima, el tránsito o el estado de la autopista.

El uso del teléfono móvil al volante es otra conducta que multiplica los riesgos. En el relevamiento del Observatorio, un 13% de los conductores en Autopistas del Sol y un 14% en la Autopista del Oeste fueron vistos manipulando el celular. A 110 km/h, responder un mensaje de texto equivale a recorrer 120 metros “a ciegas”, mientras que enviar un emoticón o un mensaje más largo puede superar los 240 metros, lo que equivale a conducir con los ojos cerrados durante varios segundos.
Los especialistas insisten en que la velocidad no es solo cuestión de cumplir la ley, sino de adaptarla al contexto de cada vía. Además, destacan la importancia de la prevención, los controles de tránsito y la fiscalización como herramientas clave para reducir los accidentes.



















