Argentina fabricó tanques en su propio país. Imagen ilustrativa.
Argentina fabricó tanques en su propio país. Imagen ilustrativa. Foto: Wikipedia.

Durante los años de la Guerra Fría y en un contexto de la región que dependía del armamento extranjero, la Argentina tomó la decisión de apostar por el desarrollo tecnológico militar propio. A partir de allí surgió el Tanque Argentino Mediano (TAM), que se convirtió en el primer tanque de producción nacional diseñado y fabricado en América Latina.

A comienzos de la década de 1970, el Ejército Argentino enfrentaba la necesidad de modernizar su flota blindada. Para esos años ya muchos de sus vehículos eran antiguos tanques Sherman, que databan desde la Segunda Guerra Mundial y que, por lo tanto, ya no respondían a las exigencias tecnológicas de la época.

La mayoría de los países latinoamericanos elegía comprar equipamiento militar a los Estados Unidos y Europa, pero Argentina tomaba esta decisión de apostar por su propio desarrollo.

Argentina fabricó tanques en su propio país. Imagen ilustrativa. Foto: Zona militar

El proyecto del tanque propio en Argentina

En 1974 se firmó un acuerdo con la empresa alemana Thyssen-Henschel para diseñar un tanque adaptado a las características geográficas del país. El proyecto tomó como base tecnológica al vehículo de combate de infantería alemán Marder, pero fue modificado para responder a las necesidades operativas del Ejército Argentino.

La producción comenzó a fines de la década en la planta estatal TAMSE (Tanque Argentino Mediano Sociedad del Estado). El diseño del TAM respondió a una lógica clara: debía ser más liviano que los tanques pesados europeos para poder cruzar puentes, recorrer largas distancias y operar en distintos tipos de terreno, desde las llanuras pampeanas hasta zonas áridas.

A su vez, este tanque incorporó un cañón de 105 milímetros, que respondía a los estándares de la OTAN para aquellos años, lo que le permitía una potencia de fuego similar a la de otros tanques occidentales. También se priorizó que tuviera buena movilidad: equipado con un motor MTU de 720 caballos de fuerza, el TAM podía alcanzar velocidades de hasta 75 kilómetros por hora y tenía una autonomía cercana a los 500 kilómetros, pese a sus 30 toneladas de peso aproximado (los tanques europeos podían superar las 50 toneladas en la época).

Argentina fabricó tanques en su propio país. Imagen ilustrativa. Foto: Wikipedia.

En total se fabricaron cerca de 200 tanques en el país, algo poco común en América Latina, donde la producción local de vehículos blindados era prácticamente inexistente.

Décadas después, el proyecto continuó evolucionando. La versión modernizada TAM 2C incorporó sistemas digitales de control de tiro, nueva electrónica y mejoras tecnológicas que permitieron extender la vida operativa del vehículo, manteniendo vigente uno de los desarrollos militares más importantes de la industria argentina.