Construirán nueva bajada clave en la Autopista Buenos Aires–La Plata que aliviará el tránsito de miles de automovilistas
Es para aliviar el tránsito en Ezpeleta. La obra se realizará a la altura del kilómetro 26, sobre avenida Florencio Varela. Tendrá un plazo de ejecución de 18 meses.

El Municipio de Quilmes anunció el inicio de una obra clave para mejorar la circulación en el sur del conurbano bonaerense: la construcción de una nueva subida y bajada en la Autopista Buenos Aires–La Plata, a la altura de Ezpeleta.
El proyecto busca optimizar la conectividad del distrito y aliviar la congestión que actualmente afecta a los accesos cercanos, especialmente en horas pico.
La intervención se desarrollará sobre la avenida Florencio Varela, en el kilómetro 26 de la traza, y apunta a mejorar la movilidad en el tramo comprendido entre la bajada de avenida Iriarte, en Quilmes, y el acceso de avenida 14, en Berazategui. Se trata de una zona donde el crecimiento urbano y el aumento del parque automotor generaron una fuerte presión sobre la infraestructura vial existente.

El anuncio fue realizado en el Centro de Jubilados y Pensionados “Barrio Ferroviario y Naval”, durante un encuentro con vecinos y comerciantes. Allí se presentó el proyecto y se destacó su importancia histórica para la comunidad. Según indicaron desde el gobierno local, la obra responde a un reclamo de larga data y se enmarca dentro del Plan Bianual 2025–2027.
Mejor conexión, mejor movilidad
El nuevo acceso permitirá la conexión directa con la autopista únicamente en sentido hacia la Ciudad de Buenos Aires. Quienes necesiten dirigirse hacia La Plata o regresar desde esa ciudad deberán continuar utilizando los accesos actuales en Berazategui y circular por la colectora.

Desde el punto de vista técnico, el proyecto contempla la construcción de dos colectoras paralelas —una en cada sentido—, vinculadas mediante rotondas y un paso bajo nivel que permitirá organizar el tránsito entre el este y el oeste del distrito. Además, se realizarán obras complementarias como desagües pluviales, señalización, iluminación y forestación.
El plazo estimado de ejecución es de 18 meses y será financiado íntegramente con fondos municipales. Se espera que la obra tenga un impacto significativo en la movilidad diaria, descongestionando accesos clave y fortaleciendo el corredor productivo del sur del Gran Buenos Aires, facilitando el traslado de miles de vecinos y trabajadores.



















