Alerta usuarios de trenes: el cambio que preparan para reducir el tiempo de viaje en estas dos líneas clave del AMBA
El Gobierno analiza modificar una norma vigente desde 2013 que obliga a reducir la velocidad en las terminales ferroviarias. La medida podría mejorar la frecuencia y los tiempos de viaje en las líneas Mitre y Sarmiento, aunque abre un debate más profundo sobre la seguridad de los pasajeros.

El funcionamiento de los trenes en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) podría experimentar cambios significativos en los próximos meses. El Gobierno nacional evalúa eliminar la restricción que obliga a las formaciones de las líneas Mitre y Sarmiento a ingresar a las estaciones terminales a una velocidad máxima de 5 km/h, una medida vigente desde el año 2013.
La normativa fue implementada tras un accidente ocurrido en la estación Once, cuando una formación no logró detenerse a tiempo e impactó contra los paragolpes, provocando más de 100 heridos. Desde entonces, los trenes deben reducir drásticamente su velocidad en los últimos 20 metros antes de llegar al final del andén, como mecanismo de seguridad.

Sin embargo, con el paso del tiempo, la medida comenzó a ser cuestionada por usuarios y especialistas, debido a su impacto en la eficiencia del servicio. La reducción extrema de la velocidad genera demoras, afecta la frecuencia de las formaciones y contribuye a la congestión en horas pico.
Obras y modernización: el motivo del cambio en los trenes Mitre y Sarmiento
El análisis del Gobierno se produce en paralelo a recientes mejoras en la infraestructura ferroviaria. La reapertura de la estación Retiro, tras dos meses de obras, marcó un punto de inflexión.
Según informó Trenes Argentinos, los trabajos incluyeron la modernización del sistema de señalamiento (con más de cien años de antigüedad) y la incorporación del sistema de frenado automático ATS, una tecnología que permite detener las formaciones en caso de fallas humanas.

¿Qué cambiaría para los usuarios?
De avanzar la derogación de la resolución 1243/2013, los trenes podrían ingresar a las estaciones terminales a una velocidad superior, lo que permitiría acortar los tiempos de viaje y mejorar la frecuencia del servicio.
En términos operativos, esto implicaría reducir los intervalos entre formaciones y disminuir las aglomeraciones en andenes, especialmente durante las horas de mayor demanda.
No obstante, el cambio no sería inmediato ni automático. El proceso contempla auditorías técnicas, análisis de riesgos, dictámenes legales y la aprobación de los organismos reguladores.

Desde gremios ferroviarios y asociaciones de usuarios, si bien ven con buenos ojos una actualización de la normativa, remarcan que cualquier modificación debe estar acompañada por controles rigurosos, inversión sostenida en infraestructura y capacitación del personal.
Además, se prevé la realización de pruebas piloto y ensayos controlados para evaluar el impacto de velocidades intermedias en combinación con los nuevos sistemas automáticos de frenado.
Por ahora, la resolución 1243/2013 sigue vigente y no hay definiciones oficiales sobre su derogación. Sin embargo, el análisis en curso refleja un intento de adaptar el sistema ferroviario a nuevas condiciones tecnológicas y a las demandas de millones de usuarios que dependen diariamente del servicio.
















