Dónde es la Fiesta Nacional de la Mandarina: el evento furor que combina lo mejor de la música y el sabor de la fruta fresca
El pueblo de Chumbicha confirmó la realización de la siguiente edición de la Fiesta Nacional de la Mandarina, un evento que combina gastronomía criolla, identidad local y propuestas culturales varias, ideal para conocer distintos rincones del país.

Llega la Fiesta Nacional de la Mandarina como tributo a los productores regionales y a todos aquellos que aportan su trabajo para el cultivo de la mandarina. El evento incluirá espectáculos artísticos, peñas, ferias de artesanías, gastronomía regional y distintos productos derivados de la fruta y se espera que las próximas semanas den a conocer las fechas de su realización.
Allí se presentaron en años anteriores Karina “La Princesita”, el Chaqueño Palavecino, Palito Ortega, Los Tekis y Destino San Javier. Si bien la organización no reveló los artistas de este año en Chumbicha, Catamarca, la expectativa es alta.

De qué trata la Fiesta Nacional de la Mandarina
Este encuentro festivo implica un encuentro con todas las tradiciones catamarqueñas que se basan en un gran despliegue de espectáculos artísticos, con actividades familiares recreativas y otras deportivas en un clima ameno para todas las edades.
Allí se encuentran presentes autoridades locales y provinciales, incluye una muestra de artesanías regionales y se da lugar a expresiones artísticas como la exposición de murales, la lectura de poesía y la presentación de grupos de danza locales.
Hay una extensa lista de figuras artísticas que participaron de ediciones anteriores. En un primer grupo, se destacan los conjuntos y agrupaciones de trayectoria que marcaron el ritmo del festival, tales como los legendarios Los Manseros Santiagueños, Sergio Galleguillo y sus Amigos, y El Grupo Revelación. A ellos se suman formaciones con fuerte arraigo tradicional y regional como Catamarca Tres, Los Hermanos Nieto, Los del Monte, Los Amigos del Litoral, La Troya, Los Mellizos Cejas y Los Grillos. También integran este apartado agrupaciones que representan la esencia local como Los Gauchitos de Chumbicha, Los Martoccia y Los Cantores de la Tradición.
Por otro lado, el escenario de Chumbicha fue testigo del talento de destacados solistas y voces consagradas de distintos géneros. Entre los nombres masculinos resaltan figuras como El Toro Quevedo, Víctor Hugo Godoy, Alico Espilocín, Julio Palacios, Pochi Chaves y Mingo Aguirre. La lista se completa con intérpretes que aportan diversidad al cancionero, como Silvia Pacheco, Gabriela Chumbita, Gabriela Coronel y Claudia Lobo, junto a las presentaciones de Fredy Romero, Alejo Aballa, Ramiro Romero, el Coplero de Saujil, Hugo Nani, Alejo Rojas, Julio Vega, Chango Valdés y El Toro Arce.

Los shows de danza son infaltables y variados, incluyen al ballet Espíritu Gaucho. En algunas ocasiones se ha realizado en el centro polideportivo y en otras en la plaza municipal del pueblo, dependiendo si la organiza la comisión organizadora del evento o la municipalidad ya que ha atravesado largas épocas de crisis económicas. Incluye también un desfile cívico, un patio de comidas regionales con distintos food trucks y la proyección de videos temáticos.
La historia de Chumbicha, sede de la Fiesta de la Mandarina
Chumbicha, sede de la fiesta, es la localidad cabecera del departamento de Capayán, en el sur de la provincia de Catamarca. Se fundó en 1885 cuando llegó a la zona el ramal del Ferrocarril Noroeste Argentino, de acuerdo al plan del presidente Julio A. Roca.
Los habitantes originarios resistieron más de un siglo de ocupación y usurpación de sus tierras por parte de los invasores españoles.
Chumbicha se llamaba el hermano del cacique diaguita al que los españoles llamaban Juan Calchaquí, y vivía en un pueblo donde hoy se encuentra esta localidad.
Según Pedro Bazán, el nombre del pueblo deriva de Chumpi (colorado) y de Ichu (pasto), por lo que significaría Pasto Colorado. Para Lafone Quevedo y Villafuerte, en cambio, Chumpi es “Soga” y Cha “Ceñidero”, con lo cual su significado sería “Ceñir con sogas” o “Ceñido con sogas”. Esta lectura se debe al hecho de que Chumbicha ceñía al Valle Calchaquí y de esa forma impedía que los enemigos llegaran o salieran por la Quebrada de la Cébila.

















