El Monumento a la Bandera se renueva para el 20 de junio: utilizan la tecnología que salvó a la Catedral de Notre Dame
Uno de los principales trabajos se concentra en los pisos y superficies de circulación, donde se están reconstruyendo carpetas con materiales de endurecimiento rápido. La elección de estos compuestos permite acelerar los tiempos sin resignar durabilidad.

El histórico proceso de restauración del Monumento Nacional a la Bandera entra en una etapa decisiva. Con el objetivo de que el emblema rosarino luzca renovado para el próximo 20 de junio, el Gobierno de Santa Fe acelera una intervención integral que combina ingeniería de avanzada, preservación patrimonial y materiales utilizados en algunas de las obras de recuperación más importantes del mundo.
La puesta en valor del monumento ya había alcanzado un 60% de avance antes de su paralización y ahora retoma impulso con una fuerte apuesta tecnológica. El proyecto cuenta con el respaldo técnico de Mapei, firma reconocida por haber participado en trabajos de restauración del Coliseo Romano y la Catedral de Notre Dame.
“Aplicamos tecnología especializada para proteger tanto la estructura como el valor simbólico y cultural del patrimonio”, señaló la empresa.
Cómo es la restauración del Monumento a la Bandera en Rosario
La intervención no apunta únicamente a mejorar la apariencia del monumento, sino también a resolver problemas estructurales que afectan su conservación a largo plazo. Uno de los principales trabajos se concentra en los pisos y superficies de circulación, donde se están reconstruyendo carpetas con materiales de alta resistencia y endurecimiento rápido.

La elección de estos compuestos permite acelerar los tiempos de obra sin resignar durabilidad, algo fundamental para un espacio que recibe miles de visitantes durante los actos patrios y eventos turísticos.
Además, se está aplicando un sistema avanzado de impermeabilización sobre estructuras de hormigón para eliminar filtraciones y evitar daños provocados por la humedad, considerada una de las mayores amenazas para las construcciones históricas.
Qué tecnología de Notre Dame se utiliza en el Monumento a la Bandera
Otro de los puntos centrales del proyecto es la recuperación de las fachadas. Allí se colocan placas de gran formato mediante adhesivos flexibles capaces de absorber movimientos estructurales y resistir las variaciones climáticas.

La obra contempla un sellado de precisión en juntas y revestimientos con materiales repelentes al agua, una técnica que busca preservar la estética original del monumento y extender la vida útil de sus superficies exteriores.
Desde la dirección técnica destacan que cada intervención se realiza bajo estrictos criterios de conservación patrimonial y con supervisión de especialistas en arqueología y restauración, para garantizar que las mejoras no alteren la identidad histórica del edificio.
La importancia histórica del Monumento a la Bandera y su renovación
La CEO de Mapei, Verónica Squinzi, remarcó que el principal desafío en este tipo de obras es lograr que la innovación tecnológica esté al servicio de la preservación histórica.

“En la restauración de monumentos históricos, la tecnología tiene que estar al servicio de la conservación patrimonial. Cada intervención requiere un trabajo extremadamente cuidadoso, donde no solo importa la resistencia o la innovación técnica, sino también respetar la identidad arquitectónica y arqueológica original de cada obra”, sostuvo.
Con esta renovación, el Monumento Nacional a la Bandera se prepara para volver a convertirse en el centro de las celebraciones patrias, combinando materiales de última generación con el respeto por la historia y el valor simbólico que lo convierten en uno de los emblemas más importantes de la Argentina.

















