Cómo ve el mundo la captura de Nicolás Maduro: posiciones a favor y en contra de un hecho que dividió las aguas de la diplomacia global
La captura de Maduro reconfiguró el tablero geopolítico global y dividió a la comunidad internacional entre quienes celebran el fin del régimen venezolano y quienes denuncian una grave violación a la soberanía y al derecho internacional.

La captura del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, por parte de una operación militar orquestada por su par estadounidense, Donald Trump, generó un revuelo en el mapa geopolítco del mundo, con mandatarios a favor de la medida y otros que evidenciaron la grave falta a las disposiciones internacionales que significa que un país ataque a otro y mantenga como prisionero a su presidente, que está acusado de varios delitos vinculados con el narcotráfico y crímenes de lesa humanidad.

El operativo, llevado a cabo por las Fuerzas Delta de la nación norteamericana y que implicó -reconocido por el propio Trump- varios meses de planificación, incluyó bombardeos en la capital de Venezuela, Caracas, además de una precisión quirúrgica para capturar a Maduro y su esposa desde la residencia presidencial y el posterior traslado a Nueva York para ser enjuiciado.
Los que defienden la operación militar de EE.UU. y la captura de Maduro
Argentina, con Javier Milei a la cabeza, fue uno de los primeros países en manifestarse tras conocidos los hechos. El propio presidente libertario celebró la situación con su icónica frase “¡Viva la libertad, carajo!“.
“Apoyo total a Estados Unidos, apoyo total a la moción de Estados Unidos. No tenían forma de salir los venezolanos de este equilibrio siniestro en el que estaban metidos”, agregó Milei.
También en Latinoamérica, el presidente de Paraguay, Santiago Peña, sentenció que la caída de Maduro es una “buena noticia” para el Mercosur, postura que también respaldaron gobiernos de Perú, República Dominicana y Panamá, y se ofreció como un apoyo técnico para la reconstrucción institucional.
En esa misma línea, el mandatario de Ecuador, Daniel Noboa, se sumó a las celebraciones por la captura de Maduro, y relató que “les llegó la hora” a los responsables del régimen venezolano. “Ecuador tiene un aliado en la lucha contra las dictaduras”, dijo.
Más allá de los límites latinoamericanos, Israel -con Benjamín Netanyahu a la cabeza y uno de los principales aliados de EE.UU.-, también felicitó a Donald Trump por la operación y la “valentía” de haber liderado la captura de Maduro, al tiempo que vinculó la postura de Venezuela con intereses iraníes en la región.
Finalmente, Italia fue otra de las potencias que se expresó en favor de lo sucedido, y su presidenta del Consejo de Ministros, Giorgia Meloni, calificó el accionar de EE.UU. como una intervención “legítima”, dadas las circunstancias en Venezuela, aunque llamó a evitar una ocupación prolongada por parte de la Administración Trump en territorio caribeño.
Los que están en contra de la captura de Maduro
Con el postulado de que se trató de una “agresión a la soberanía”, varios países se manifestaron en contra de la acción militar estadounidense en Venezuela.
En ese sentido, este bloque sostiene la importancia de las democracias y que la no intervención por parte de Washington debería ser una prioridad, por lo que han exigido una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Rusia fue uno de los países más elocuentes (principal aliado de Maduro) que juzgó negativamente el accionar de Trump, el cual calificó como una “agresión armada” y advirtió sobre las consecuencias negativas que puede acarrear lo sucedido este sábado para la paz mundial.
También Brasil, con Lula da Silva, fue contundente al relatar que con esto se cruzó una “línea inaceptable” y que el uso de la fuerza es una afrenta a la soberanía de los países latinoamericanos.

En línea similar, Gustavo Petro -presidente de Colombia- alertó sobre una potencial guerra civil en su vecino país, al tiempo que mandó reforzar la frontera, mientras que le exige a la ONU que intervenga y controle la situación.
Claudia Sheinbaum, presidenta de México, rechazó cualquier tipo de intervención militar extranjera, mientras que abogó por el diálogo “sin capturas extrajudiciales” entre los venezolanos.
China no podía faltar en esta lista, y solicitó respeto por la Carta de la ONU, además de advertir que la estabilidad energética global se pone en riesgo a partir de los ataques a la infraestructura venezolana.
También Cuba y Nicaragua calificaron el hecho como un “crimen imperialista”, por lo cual llamaron a la movilización de todo el continente.
Entretanto, el depuesto presidente venezolano permanece en territorio estadounidense a la espera de un juicio que se llevará a cabo en Nueva York. Entre otros cargos, se lo acusa formalmente de narcoterrorismo y tráfico de cocaína; asociación con organizaciones armadas; posesión y conspiración para poseer armas de guerra y dispositivos destructivos, además de lavado de dinero.












