Liberaron al gendarme argentino Nahuel Gallo tras pasar 448 días preso en Venezuela
Lo confirmó su esposa María Alexandra Gómez, a través de sus redes sociales. Por su parte, la AFA agradeció a Delcy Rodríguez y a la Federación Venezolana de Fútbol “por facilitar el contacto que permitió este acercamiento”.

Luego de pasar más de 400 días preso, el gendarme argentino Nahuel Gallo fue liberado en Venezuela y ya se encuentra viajando hacia la Argentina.
Así lo confirmó su esposa María Alexandra Gómez, a través de sus redes sociales: “Acabo de hablar con Nahuel Gallo y puedo informarles que ya está volando hacia la Argentina. Estamos profundamente emocionados. Víctor podrá abrazar a su papá en pocas horas”, señaló.
Por su parte, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) también se hizo eco de la noticia mediante un comunicado titulado “El fútbol, un puente humanitario”.
“Expresamos nuestro más sincero agradecimiento a la Señora Presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, por su sensibilidad y disposición para atender esta situación, demostrando que el deporte también puede ser un puente efectivo para el entendimiento y la cooperación para una acción humanitaria de esta envergadura”, señaló la AFA.
Y añadió: “Reconocemos a la Federación Venezolana de Fútbol (FVF) por facilitar el contacto que permitió este acercamiento, reafirmando que los lazos construidos a través del fútbol pueden contribuir positivamente al bienestar de nuestras naciones”.
Por qué detuvieron a Nahuel Gallo en Venezuela
Gallo entró a territorio venezolano en diciembre de 2024. En un control fronterizo, fue retenido por autoridades locales, que lo vincularon sin pruebas a tareas de inteligencia. Desde ese momento, su familia perdió todo contacto formal y denunció la falta de información sobre su paradero.
El Gobierno argentino calificó el hecho como una desaparición forzada y con el correr de los meses se confirmó que el gendarme fue trasladado a El Rodeo I, un establecimiento de máxima seguridad ubicado en las afueras de Caracas.

En ese centro se alojan opositores, militares acusados de conspiración y ciudadanos extranjeros considerados “peligrosos” por Venezuela. Cabe señalar que muchos de ellos no poseen causas judiciales ni posibilidades de defensa legal.
El caso de Nahuel Gallo sigue siendo un símbolo de tensión diplomática y de cuestionamientos al sistema penitenciario venezolano. Además, se da en un contexto político especialmente delicado en Caracas, marcado por denuncias reiteradas de detenciones arbitrarias y limitaciones a la libertad de expresión y movimiento.
La familia del gendarme insiste en que él ingresó al país con todos sus documentos en regla y que su detención carece de fundamento jurídico sólido, un planteo también reflejado por distintos referentes diplomáticos y organizaciones de derechos humanos.














