Donald Trump descartó una tregua con Irán: “No haces un alto el fuego cuando estás aniquilando al otro lado”
El presidente de Estados Unidos aseguró que su país está “ganando” el conflicto y reafirmó su alianza con Israel. Sin embargo, reconoció que aún persisten focos de tensión, especialmente en el estratégico estrecho de Ormuz.
En medio de la creciente tensión en Medio Oriente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, descartó de manera categórica la posibilidad de un alto el fuego en el conflicto con Irán. Sus declaraciones refuerzan una postura de continuidad en las operaciones militares y alejan, por el momento, cualquier escenario de negociación.
“Yo no quiero hacer un alto el fuego”, afirmó el mandatario norteamericano ante periodistas al salir de la Casa Blanca. En la misma línea, explicó: “No haces un alto el fuego cuando literalmente estás aniquilando al otro lado”.
Trump aseguró que Estados Unidos “ya ganó”
Durante su exposición, Trump sostuvo que el balance militar es ampliamente favorable a Washington. “Creo que hemos ganado”, expresó, al tiempo que destacó la magnitud de los ataques realizados.
El presidente detalló que las fuerzas estadounidenses lograron impactar en áreas clave del aparato militar iraní. “Los hemos golpeado tremendamente fuerte. No sé si se puede golpear más fuerte”, afirmó, y añadió: “destruimos su marina, su fuerza aérea, sus defensas antiaéreas, hemos destruido todo”.
Sin embargo, reconoció que persisten focos de tensión, especialmente en el estratégico estrecho de Ormuz, donde continúan registrándose acciones que afectan el tránsito marítimo internacional.
La relación con Israel y el objetivo común
En paralelo, el mandatario destacó la coordinación con Israel, uno de los principales aliados de Estados Unidos en la región. “La relación es muy buena. Queremos más o menos las mismas cosas”, aseguró.
Consultado sobre la posibilidad de que Israel acompañe una eventual decisión estadounidense de finalizar el conflicto, Trump respondió: “Creo que sí”, y subrayó que ambos países comparten el objetivo de alcanzar una “victoria” en la guerra.
Las declaraciones del presidente estadounidense refuerzan un escenario en el que la vía diplomática queda relegada frente a la estrategia militar. Analistas internacionales coinciden en que este tipo de posicionamientos reduce las probabilidades de un acuerdo en el corto plazo y podría prolongar la escalada en la región.












