Nadie lo esperaba: la curiosa sutileza de China para permitirle el ingreso a Marco Rubio a Pekín pese a las sanciones que pesan sobre él
Una particular maniobra diplomática del gobierno de Xi Jinping permitió que el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ingresara a China pese a seguir formalmente sancionado por Pekín.
La visita de la delegación estadounidense a China con Donald Trump a la cabeza dejó una situación inesperada con respecto al cambio de nombre del secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio. El funcionario realizó una maniobra poder ingresar sin el peso de las sanciones al país asiático.
Rubio está sancionado por Pekín, por lo que su ingreso allí no podría haberse producido de no mediar esta anecdótica modificación de su nombre por el de “Marco Lu”, una decisión tomada por el propio gobierno de Xi Jinping. Es decir, el gobierno chino apeló a una maniobra lingüística y burocrática muy sutil, pero a su vez, muy efectiva: cambiar la transliteración oficial de su apellido en chino.
¿Por qué China modificó el apellido de Rubio?
El cambio no fue casual. China reemplazó el carácter chino utilizado históricamente para representar la primera sílaba del apellido del funcionario por otro distinto, permitiendo así diferenciar administrativamente al actual secretario de Estado del senador sancionado años atrás.
Esta decisión le permitió a Pekín habilitar su ingreso sin necesidad de tener que levantar formalmente las sanciones que pesan sobre Rubio desde el 2020. Así, el gobierno chino evitó dar una señal de retroceso político en este aspecto, mientras le permitió el libre acceso al secretario de Estado estadounidense por sus tierras, para evitar una confrontación mayor.
El ajuste comenzó a observarse meses antes de la visita oficial. Desde principios de 2025, medios estatales y organismos gubernamentales chinos empezaron a utilizar una nueva versión fonética del apellido de Rubio. El cambio se consolidó antes de la llegada de Trump a Pekín y fue interpretado como una salida diplomática cuidadosamente diseñada.
La propia portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Lin Jian, había anticipado en marzo que las sanciones estaban dirigidas específicamente contra las declaraciones y acciones de Rubio durante su período como senador. Pero al mismo tiempo, dejó abiertas las puertas para flexibilizar las restricciones si el funcionario participaba de una visita oficial junto al presidente estadounidense, algo que finalmente terminó sucediendo.
Las sanciones contra Rubio fueron impuestas en dos oportunidades durante el 2020, cuando él ejercía como senador de Florida y fue una de las voces más duras contra China. Rubio había denunciado públicamente la represión del país asiático sobre Hong Kong y cuestionó la creciente intervención del gobierno central en la excolonia británica.
También mantuvo una postura muy crítica respecto al trato que China le dispensaba a la minoría musulmana uigur en la región autónoma de Xinjiang. Sumado a eso, acusó al gobierno de Xi Jinping de cometer abusos contra esa población y fue uno de los impulsores de la Ley de Prevención del Trabajo Forzoso Uigur, aprobada por el Congreso estadounidense en 2021.
Esa normativa obligó a las empresas estadounidenses a demostrar que los productos importados desde Xinjiang no habían sido fabricados mediante trabajo forzado. Ante todo ello, Rubio llegó a advertir que las compañías que no revisaran sus cadenas de suministro corrían el riesgo de convertir a los consumidores estadounidenses en “cómplices involuntarios de atrocidades y genocidio”.










