Israel y Líbano acordaron extender la tregua por otros 45 días.
Israel y Líbano acordaron extender la tregua por otros 45 días. Foto: Reuters

En el marco de la tercera ronda de negociaciones que se llevó adelante en Washington, Israel y El Líbano alcanzaron este viernes 15 de mayo un acuerdo para prorrogar por 45 días la tregua pactada originalmente a mediados de abril. El anuncio fue realizado por el Departamento de Estado de EE. UU., brindando un respiro en una de las fronteras más calientes del conflicto en Medio Oriente.

Según detalló el portavoz Tommy Piggott, las delegaciones de ambos países -que mantienen diálogos directos desde el jueves- volverán a verse las caras los días 2 y 3 de junio para intentar avanzar en una solución definitiva mientras el cese de hostilidades se mantiene vigente bajo el nuevo plazo.

A diferencia de los avances entre Israel y El Líbano, la vía diplomática entre Estados Unidos e Irán continúa estancada. El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araqchi, fue tajante al afirmar que su país “no confía” en la administración de Donald Trump y que solo se sentará a negociar si Washington actúa “con seriedad”.

Israel llevó a cabo su mayor ataque contra el Líbano. Foto: REUTERS

Pese a la retórica hostil, Araqchi aclaró que Teherán mantiene su intención de sostener el alto el fuego para “dar una oportunidad a la diplomacia”, aunque la tensión en la región sigue siendo máxima debido a la importancia estratégica de las rutas comerciales.

Tras concluir su visita oficial a China, el presidente Donald Trump reveló que comparte una visión “muy similar” con su par Xi Jinping sobre el cierre del conflicto en Medio Oriente. El mandatario estadounidense resumió los objetivos compartidos en tres puntos clave: “Queremos que se acabe, no queremos que tengan un arma nuclear y queremos que el estrecho de Ormuz se abra”.

En sintonía con estas declaraciones, la Cancillería china pidió que el corredor marítimo se reabra “cuanto antes” y exhortó a que “no se cierre la puerta del diálogo” con Irán, reforzando la presión internacional para estabilizar el estrecho de Ormuz y garantizar el flujo energético global.