El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, exigió este martes poner fin a las ejecuciones de personas vinculadas con las protestas contra el régimen de Irán y lanzó una fuerte advertencia sobre la situación humanitaria en el país. El mandatario sostuvo que la represión alcanzó niveles inéditos y reclamó que las autoridades iraníes detengan inmediatamente las ejecuciones.
“La fallida República Islámica de Irán no le paga a muchos de sus militares, mientras asesina a manifestantes, incluso cuando no están manifestando”, escribió Trump en su plataforma Truth Social. Y agregó: “Se trata de una crisis humanitaria de proporciones épicas y debe detenerse, ahora”.
Las declaraciones se producen en medio de una creciente presión internacional sobre Teherán por la respuesta del régimen a las movilizaciones antigubernamentales que comenzaron a finales de diciembre.
Las protestas que sacudieron a Irán
Las manifestaciones surgieron inicialmente por el aumento del costo de vida y el deterioro de la situación económica, pero rápidamente se transformaron en protestas contra el Gobierno iraní.
Las jornadas de mayor intensidad se registraron durante el 8 y 9 de enero, cuando las movilizaciones alcanzaron distintas ciudades del país y las fuerzas de seguridad respondieron con una fuerte represión.
El régimen iraní informó posteriormente que más de 3.000 personas murieron durante los disturbios y atribuyó parte de la violencia a supuestos “actos terroristas” organizados por Estados Unidos e Israel.
Sin embargo, organizaciones internacionales de derechos humanos denunciaron una cifra de víctimas mucho mayor y señalaron que las fuerzas de seguridad utilizaron armas de fuego contra manifestantes.
Crece la presión internacional por las ejecuciones
La situación derivó en una creciente condena internacional por las ejecuciones de personas acusadas de participar en las protestas.
A comienzos de agosto, más de 30 países firmaron una declaración conjunta para condenar “en los términos más enérgicos” las ejecuciones de manifestantes y el uso de la pena de muerte por parte de Irán.
En este escenario, las declaraciones de Trump agregan presión sobre el régimen iraní y se producen mientras Washington busca endurecer las medidas contra Teherán.
Trump aumenta la presión económica y militar
Un día antes de sus declaraciones sobre las ejecuciones, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, anunció una nueva estrategia de presión denominada “Paria económico”.
El objetivo es reducir todavía más las fuentes de ingresos de Irán y perseguir las operaciones comerciales que permitan al régimen obtener divisas. La estrategia apunta a cinco áreas consideradas clave: activos digitales, tecnología, oro, aviación y transporte marítimo.
Las nuevas medidas se suman al bloqueo naval estadounidense sobre puertos y costas iraníes y a la interrupción del tráfico por el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el comercio mundial de petróleo.
La situación ya tuvo impacto sobre el suministro internacional de crudo y contribuyó al aumento de los precios de los hidrocarburos.
Estados Unidos advierte que puede volver a atacar
La tensión entre Washington y Teherán también se mantiene en el plano militar. El secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, afirmó que el Pentágono no descarta utilizar “ataques cinéticos” contra objetivos iraníes.
El funcionario advirtió que Estados Unidos responderá si Irán provoca o amenaza a sus fuerzas militares.
Teherán, por su parte, rechazó que Washington pueda imponer las condiciones para poner fin a la guerra y reiteró sus advertencias a otros países para que no participen de la campaña económica estadounidense.
En medio de esta escalada, las ejecuciones de manifestantes se convirtieron en un nuevo foco de tensión internacional, mientras Trump exige al régimen iraní que detenga la represión.


















