“Te salvaste de que no saqué el cuchillo”: conmoción en Balcarce por insultos, gritos y amenazas a menores de edad en un hogar de niños
Dos empleadas maltrataban a dos chicos que viven en el hogar, lo que dio lugar a una causa que se inició después de que una empleada grabara un audio de unos 40 minutos donde se escuchan aberraciones a menores.

Por una serie de presuntos maltratos contra al menos tres niños de entre 10 y 12 años que tenían a su cuidado, Alejandra Género, presidenta de la Sociedad de Protección a la Infancia de la localidad bonaerense de Balcarce; y Marisa Benaduche, empleada del lugar, son investigadas por la Justicia de Mar del Plata.
El escándalo involucra a estas dos mujeres que ya fueron desvinculadas de sus puestos y están citadas a declarar ante los fiscales la próxima semana. El hecho estalló después de que se difundieran varios audios en los que se escuchan insultos, gritos y amenazas dirigidas a menores que viven en el hogar.
Mientras avanza la investigación penal, el Juzgado de Familia N° 6 de Mar del Plata dictó una medida cautelar el 5 de diciembre para proteger a los chicos involucrados. La jueza ordenó una prohibición de acercamiento de 200 metros y les prohibió tener cualquier tipo de contacto con los menores. La medida alcanza a varios trabajadores del hogar y rige en todos los lugares donde los chicos puedan estar, tanto en sus casas, en la escuela y en actividades deportivas o recreativas.
Todo habría comenzado cuando uno de los nenes del hogar rompió un vidrio en medio de una crisis emocional, preocupado por la posible separación de su hermano, que podría ser trasladado a otro espacio. De acuerdo a la denuncia, hasta el lugar llegó Género, quien empezó a retarlo y a hablarle de manera violenta.
Los audios del horror
El audio, que hoy es la prueba central del caso, contiene frases como “Si llegás a escupir, te rompo la cara. Te la rompo en 20”, “Cállate la boca porque te pego una cachetada” y “Esto no es un hotel, mañana te llevo a un reformatorio”.
En medio de los gritos, la mujer que se escucha en el audio también preguntó quién había roto el vidrio y lanzó otra amenaza: “Me lo van a tener que pagar”, y continuó: “Más vale que encuentres amigos, otros pelotudos como vos, en el hogar, porque vas a tener que cortar el pasto, limpiar y pintar”.
“La vida insoportable se las voy a hacer yo. Son una basura. No los soporto más. No valoran un carajo. Te vas a quedar solo toda tu vida. Te haces la víctima y esas son lágrimas de cocodrilo”, les dijo al chico mientras él lloraba desconsoladamente.
La secuencia continuó con un nuevo nivel de intimidación: “Cuando vayan a un reformatorio, van a tener que ir de a dos al baño. Los van a golpear, les van a pegar con una toalla mojada, los van a meter en agua fría, porque ustedes son unos groseros”.
Luego, a uno de los chicos le dijo: “Si vos te volvés a hacer las necesidades encima, te vas a tener que chupar el dedo con mierda. Te voy a meter la mano en el inodoro y te vas a chupar los dedos delante de todos”.
La Sociedad de Protección a la Infancia, en el ojo de la tormenta
El lugar donde trabajaban las mujeres investigadas funciona como un hogar convivencial, donde viven chicos que no pueden estar temporalmente con sus familias. La mayoría llegan derivados por el Servicio Local o por decisiones de la Justicia, generalmente por situaciones de vulnerabilidad, violencia familiar, negligencia o conflictos graves en su entorno.
En el hogar conviven nenes y adolescentes de distintas edades, que asisten a escuelas de la zona y que están bajo el cuidado de personal a cargo las 24 horas. La institución tiene la responsabilidad de garantizar su bienestar, acompañarlos en lo educativo y afectivo y asegurar que transiten su estadía de la manera más contenida posible mientras se define su situación familiar.


















