Fueron hallados muertos en un hotel de Recoleta Foto: Facebook de Gisela

Un trágico acontecimiento causó conmoción entre los vecinos de Recoleta. Este viernes, fueron encontrados los cuerpos de Gisele Mercedes Yurka, de 41 años, y Gabriel Saru Ovejero, de 7, sin vida en el hotel Ker de ese barrio porteño.

Ambos habían ingresado al establecimiento el jueves, con la intención de pasar una sola noche en el establecimiento, pero esta mañana, cuando el encargado vio que no bajaban a desayunar ni a hacer el checkout, se acercó a la puerta de la habitación. Nadie respondió a su llamado y procedió a comunicarse con la policía, que se encontró con el peor escenario.

Encontraron muertos a una mujer de 41 años y a su hijo de 7 en un hotel de Recoleta. Foto: Google Maps

Quiénes eran la mamá y el nene encontrados muertos en un hotel de Recoleta

Ambos fallecidos son argentinos. Gisela era la madre de Gabriel y trabajaba en la Asociación Civil Hogares del Espíritu Santo, en el Colegio San Mauricio, y en el Instituto Nuestra Señora del Hogar.

La cuenta de Facebook de la docente revela el cariño que sentía por el niño. “Mi vida, mi todo”, indicaba una de las publicaciones en la red social. Vivían en el barrio Independencia, en la localidad bonaerense de González Catán.

Sin embargo, la mujer y su hijo eran buscados desde el jueves por su familia y allegados. “Los buscamos. Faltan en su domicilio desde el día 15/01/26 por la tarde”, compartió la madre de una menor que asistía a la institución donde Gisela trabajaba.

A su vez, el padre del niño había publicado en redes sociales la desaparición de ambos y pedía colaboración para encontrarlos. Los cuerpos fueron encontrados en la bañera de la habitación N°306 del hotel Ker, ubicado en la calle Marcelo T. de Alvear al 1368.

El aviso publicado en redes sociales Foto: Instagram

Tras la denuncia del conserje, llegaron al establecimiento bomberos, efectivos de la Policía de la Ciudad y agentes de Criminalística para realizar los primeros peritajes. Sin embargo, las causas del siniestro siguen sin resolverse.

Los voceros consultados dijeron que no había signos de violencia en la puerta y que en la habitación no había desorden. En el lugar trabaja un equipo de la Unidad Móvil Criminalística (UMC) de la Policía de la Ciudad.

La justicia intenta esclarecer el asunto a la vez que busca a familiares de las víctimas. El gerente y el personal de limpieza deberán prestar declaraciones.

La causa es investigada por la Fiscalía Criminal Correccional 59, a cargo de Laura Belloqui.