Cada vez más complicada: la abogada argentina Agostina Páez irá a juicio en Brasil y podría recibir 5 años de cárcel
La Justicia de Brasil confirmó que la abogada argentina acusada por gestos racistas en Río de Janeiro, deberá enfrentar un juicio oral. Sigue detenida en el país vecino mientras su situación legal se agrava.

Agostina Páez, la abogada argentina detenida en Brasil, deberá someterse a juicio en el país limítrofe, según lo comunicó este miércoles la Justicia brasileña. El tribunal de Río de Janeiro rechazó los argumentos de su defensa y elevó la causa a juicio oral, bajo la carátula de “Injuria racial”. La argentina se encuentra detenida desde enero y su situación se complica más y más.
Así lo informó la propia Páez. El Ministerio Público Fiscal rechazó por completo la presentación de su equipo legal y “elevaron la causa a juicio. Pidieron que se fije una nueva fecha de audiencia”, según explicó la joven de 29 años, que permanece en Brasil sin poder regresar a la Argentina.
Una medida cautelar prohíbe su salida del estado de Río de Janeiro y enfrenta una pena por la que puede ir de 2 a 5 años de prisión, según lo indica la legislación brasileña tras la sanción de la Ley 14.532/2023.

Anteriormente, la defensa había presentado un habeas corpus de 50 páginas para cuestionar irregularidades en el proceso y reclamar garantías procesales. El recurso incluía detalles sobre horarios del hecho, referencias a cámaras de seguridad y otros elementos que, según los abogados, no fueron incorporados adecuadamente a la causa. Sin embargo, el fiscal rechazó todos los pedidos y mantuvo firme la imputación.
¿Qué pasó con la abogada argentina detenida en Brasil?
Agostina Páez es abogada, tiene 29 años y nació en Santiago del Estero. Desde enero de 2026 enfrenta una causa judicial por injuria racial tras un incidente en un bar de Ipanema, un barrio de Río de Janeiro.
Durante sus vacaciones en el país vecino, la Argentina entró en discusiones con los mozos del bar por el pago de la cuenta. Esto derivó en acusaciones de gestos racistas hacia un mesero y personal del complejo.

La fiscalía brasileña, liderada por Diego Salarini, clasificó el hecho como injuria racial, equiparado a racismo, con penas de 2 a 5 años de prisión sin fianza.
Páez niega intenciones racistas, alegando una “reacción emocional”, y denuncia amenazas, violencia policial y uso de su caso en campañas antirracistas.
Mientras tanto, Páez reside en un departamento en Río bajo vigilancia electrónica, con obligación de comparecencias mensuales ante el juez Orlando Eliazaro Feitosa.
Además del hábeas corpus cuestionando las pruebas, la defensa solicita transferencia del proceso a Argentina vía cooperación internacional. También recibió asistencia de la Embajada argentina.
Sobre sus actos por los que tendrá que responder a la Justicia, Agostina Páez aseguró: “Ha sido la peor reacción, estoy muy arrepentida”, y añadió que está recibiendo muchísimas amenazas: “Estoy muerta de miedo”.















