Qué es el INCAA Bonaerense y por qué reavivó la disputa entre Kicillof y Milei

La Legislatura bonaerense aprobó una nueva ley y se creó el INCAA Bonaerense declarándola como actividad industrial, productiva y estratégica para la economía de la Provincia. Los detalles del proyecto que puja un nuevo debate entre el paradigma de Kicillof y Milei.

INCAA
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La Legislatura bonaerense aprobó una nueva ley que crea un organismo provincial de fomento audiovisual bajo el nombre de “INCAA bonaerense”. La normativa declara a la actividad audiovisual como industrial, productiva y estratégica para la economía de la provincia de Buenos Aires y la medida llega en un momento de fuertes tensiones entre el gobierno de Axel Kicillof y Nación, que bajo la gestión de Milei llevó adelante recortes y cambios estructurales en el sector cultural audiovisual.

El nuevo organismo prevé un Fondo de Fomento audiovisual con un aporte inicial de unos $626 millones para su primer año, de acuerdo a la versión oficial, y se actualizará con la variación del valor de las entradas de cine.

Además, contempla la creación de un Servicio Audiovisual Provincial; un Consejo Asesor con representantes del sector tratándose de productores, técnicos, asociaciones audiovisuales, entre otros; y una red de salas y programas de profesionalización destinados a impulsar producción local, cine, animación, videojuegos y otras formas de contenidos audiovisuales.

Cine. Foto: Unsplash.

Con esta ley, la provincia de Buenos Aires asume un rol de fomento activo sobre la producción audiovisual, lo que significa:

  • Financiamiento concreto para proyectos cinematográficos, series, documentales, animación, videojuegos y producciones independientes.
  • Creación de empleo técnico, artístico y de producción en municipios bonaerenses, descentralizando la producción audiovisual fuera de la capital.
  • Acceso a infraestructura de exhibición propia: una red provincial de salas de cine y espacios culturales.
  • Posible integración de nuevos talentos, dado que el “INCAA bonaerense” abre la puerta a quienes residan en la Provincia y cumplan con requisitos de domicilio e inscripción en un registro único.
  • Para quienes trabajan en cine, audiovisual, videojuegos o producción de contenidos, representa un aire, una chance concreta de regenerar un sector que en los últimos tiempos sufrió recortes —especialmente desde Nación—, y recuperar vida cultural y económica.

El choque entre Kicillof y Milei

La creación del organismo bonaerense expone un claro choque de modelos que de antemano ya atraviesan el gobierno bonaerense y el nacional. Por un lado, la gestión nacional de Javier Milei busca una reducción del Estado y ajuste en organismos públicos vinculados a la cultura, con recortes en el presupuesto del INCAA nacional que se vieron plasmados durante su gestión.

Por el otro, desde la Provincia se lanza esta apuesta al fomento audiovisual como motor económico, cultural y laboral a través de una mirada inversa a la del recorte, que busca inversión, creación y descentralización. Esa puja política y simbólica con la creación del INCAA Bonaerense como bandera reavivó la disputa entre Kicillof y Milei por el papel del Estado en la cultura y planteó una alternativa concreta a quienes reclaman más apoyo al sector creativo.

Axel Kicillof y Javier Milei enfrentados
Kicillof cuestionó al presidente por excluirlo de la cumbre del Gobierno con gobernadores. Foto: Noticias Argentinas

Aunque la ley ya fue aprobada, quedan varios desafíos antes de que sea una realidad plena. Entre ellos:

  • Definir cómo funcionará la asignación de fondos, la renovación anual del presupuesto y la transparencia del Consejo Asesor.
  • Garantizar que los recursos efectivamente lleguen a producciones independientes, no solo a grupos ya consolidados.
  • Evitar un clientelismo artístico: asegurar que los subsidios, incentivos o apoyos respondan a criterios técnicos y creativos, no políticos.
  • Coordinar con políticas nacionales y regulaciones federales: dado que la actividad audiovisual suele tener marcos regulatorios nacionales, podría haber conflictos de competencia o diferencias normativas.

Sumado a eso, el lanzamiento del organismo marca un punto de inflexión. Las expectativas ahora se concentran en:

  • Ver las primeras convocatorias del fondo provincial: concursos, subsidios, ayudas para cortos, series o proyectos independientes.
  • Que la red de salas provinciales empiece a funcionar, abriendo circuitos de exhibición fuera de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
  • Medir si hay migración de proyectos del ámbito nacional al provincial buscando mejores oportunidades, lo que podría redefinir la geografía del cine y audiovisual en el país.
  • Evaluar si el “modelo bonaerense” sirve como ejemplo para otras provincias, generando un efecto multiplicador en la descentralización cultural.