El ministro de Economía fue entrevistado por Eduardo Feinmann en Radio Mitre.
El ministro de Economía fue entrevistado por Eduardo Feinmann en Radio Mitre. Foto: Captura de pantalla Radio Mitre

En un contexto marcado por la apertura de las importaciones y la crisis que atraviesa la industria textil, el ministro de Economía, Luis Caputo, afirmó que nunca adquirió indumentaria en el país debido a los elevados precios y volvió a respaldar la apertura económica. “Yo no compré nunca en mi vida ropa en Argentina porque era un robo”, expresó en diálogo con Feinmann por Radio Mitre.

“El sector textil es también un caso emblemático de un sector que ha sido protegido durante muchísimos años, con el cuento de que hay 150.000 familias que trabajan en esto. Pero hay 47 millones de argentinos que han tenido que pagar textiles y calzado dos, tres, cuatro o hasta diez veces lo que valen en el mundo“, precisó Caputo.

En esta misma línea, sostuvo que el proteccionismo “es una medida zonza y que perjudica a los que menos tienen. Yo no compré nunca en mi vida ropa en Argentina porque era un robo. Entonces, los que teníamos posibilidad de viajar comprábamos afuera”.

El ministro de Economía dialogó con Eduardo Feinmann por Radio Mitre.

Y agregó: “Entonces, convengamos que las 150.000 familias que trabajaban en esto no es que sean millonarias ni que le hayan dado un impulso impresionante al país. O sea, los que se beneficiaron fueron los dueños, que los conozco a la mayoría, excelente gente, los quiero mucho”.

“Si vos pagás cinco dólares una remera en vez de 50, ahora tenés 45 dólares para gastar en otra cosa. Entonces, irás a comer afuera, te tomarás un helado y esos recursos se destinarán a otras industrias”, dijo también el ministro de Economía. Además, consideró que Argentina es un país que en hilados puede competir “porque es algodón y energía”.

Las reacciones de los sectores económicos de Argentina frente a los dichos de Caputo

Sus dichos provocaron incomodidad dentro del sector textil, desde donde explicaron que los valores finales de la ropa responden principalmente a la estructura de costos. Detallaron que en el precio de una remera, por ejemplo, el 50% corresponde a impuestos. A su vez, un 30% está vinculado a los alquileres de los locales comerciales y al costo financiero. Otro 12% se destina a logística, marketing y rentabilidad, mientras que solo el 8% queda para la industria.

En ese escenario, durante los últimos días se registraron cierres de plantas, despidos y recortes en los niveles de producción en distintas empresas textiles. Entre los casos más relevantes aparecen:

  • Emilio Alal
  • Grupo Dass, fabricante de calzado para marcas internacionales como Nike, Adidas, Umbro, Fila y Asics
  • Eseka S.A., proveedora de lencería para Cocot y Dufour
  • TN & Platex

De acuerdo con datos difundidos por la Fundación Pro Tejer, elaborados en base a estadísticas del INDEC, la producción textil exhibió una de las caídas más pronunciadas dentro de la industria manufacturera: 36,7% interanual en noviembre de 2025 y 47,6% en comparación con noviembre de 2023.

En el acumulado entre enero y noviembre de 2025, la actividad del sector registró una baja del 6,4% interanual y del 23,5% respecto de dos años atrás, con retrocesos en cada uno de los eslabones de la cadena productiva. La fabricación de prendas de vestir, cuero y calzado también mostró un desempeño negativo, con descensos del 17,6% interanual en noviembre de 2025 y del 19,3% frente a noviembre de 2023.

La empresa textil Emilio Alal cerró sus plantas en Corrientes y Chaco
La industria textil atraviesa un complicado momento. Foto: Sin Mordaza

En paralelo, la utilización de la capacidad instalada en la industria textil se ubicó en 29,2% en noviembre de 2025, el registro más bajo de toda la industria manufacturera. Esto representa una merma de 19 puntos porcentuales en relación con 2024 y de casi 30 puntos frente a 2023. En términos prácticos, 7 de cada 10 máquinas textiles permanecen paradas en las fábricas.

“Hoy no hay consumo en Argentina. No se vende ni producción nacional ni importada porque los ingresos no alcanzan. El deterioro del poder adquisitivo continúa limitando el consumo y explica, en parte, el bajo dinamismo de la actividad industrial”, subrayó Pro Tejer.