Industria, trabajadores.
Industria, trabajadores. Foto: Canal 26

El Gobierno se llevó un triunfo legislativo en los últimos días tras la aprobación de la Reforma Laboral en Diputados, uno de los proyectos de ley más importantes para Javier Milei. De cara a la sesión del viernes 27 de febrero en el Senado donde podría aprobarse definitivamente, se puso en discusión el artículo vinculado al banco de horas, un sistema que permitirá compensar con tiempo libre las jornadas extendidas en vez de pagarlas como horas extras.

La Reforma Laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei incorpora una herramienta que podría modificar de forma profunda la organización del tiempo en los ámbitos laborales: el denominado banco de horas. Se trata de un sistema que propone sustituir el pago inmediato de las horas extras por un esquema de acumulación de tiempo para su posterior compensación.

Sesión en la Cámara de Diputados para votar la Reforma Laboral
El bloque oficialista de la Libertad Avanza consiguió el quórum de 130 diputados para debatir la reforma laboral del gobierno de Javier Milei Foto: Noticias Argentinas

En la normativa actual, cuando un trabajador excede la jornada legal, esas horas deben liquidarse con un adicional del 50% en días hábiles y del 100% en fines de semana o feriados. La iniciativa oficial no elimina ese mecanismo, pero suma una variante: que ese tiempo extra no se abone en el momento, sino que quede registrado en una cuenta individual para ser canjeado más adelante por francos o reducciones de la jornada.

En la práctica, esto permitiría que en etapas de mayor actividad -como picos de producción o temporadas comerciales intensas- las jornadas se extiendan hasta diez o doce horas diarias, dentro de los topes que fije la reglamentación. Luego, cuando la demanda disminuya, el empleador podría otorgar descansos equivalentes para compensar la carga horaria acumulada.

Reforma laboral. Foto: Pixabay

Banco de horas de la Reforma Laboral: qué cambia para empresas y trabajadores

Para las empresas, el esquema representa una herramienta de flexibilidad para adecuar la estructura de trabajo a los ciclos productivos sin asumir en lo inmediato el costo de las horas extras. La posibilidad de prever el gasto laboral y responder con rapidez ante incrementos de la producción aparece como uno de los principales argumentos a favor.

Del lado de los trabajadores, las horas extraordinarias fueron históricamente un componente importante del ingreso en numerosas actividades, sobre todo en aquellas con variaciones estacionales. Si ese tiempo deja de pagarse con recargo y se cambia por días libres, el salario mensual efectivo podría reducirse.

Trabajo virtual. Foto: Unsplash

Además, también se abre el debate sobre el verdadero margen de negociación. Aunque el sistema se presenta como un acuerdo entre partes, sindicatos y especialistas en derecho laboral advirtieron que en contextos de empleo inestable o alta competencia por los puestos, la posibilidad real de rechazar jornadas más largas puede ser limitada. En ese escenario, la flexibilidad podría derivar en una mayor intensidad del trabajo en los momentos de mayor demanda.