El Gobierno acelera las negociaciones con los aliados: cómo será la estrategia para sumar apoyo en el Congreso
Los distintos operadores de La Libertad Avanza comenzaron a moverse para aceitar vínculos con gobernadores. El rol de cara funcionario y el “perfil bajo” que pretende el oficialismo.
Los votos que el Gobierno consiguió en el Senado con dos leyes clave como la reforma laboral y el nuevo Régimen Penal Juvenil generaron euforia en las filas libertarias pero, además, la necesidad de avanzar y consolidar acuerdos parlamentarios para que La Libertad Avanza (LLA) logre debatir y sancionar su agenda legislativa.
Es en ese contexto que los principales operadores bajo el ala de Javier Milei comenzaron a moverse con la Secretaría General de la Presidencia Karina Milei a la cabeza. De esta manera, el Ejecutivo continúa aceitando relaciones con los gobernadores. Con perfil bajo, sin fotos, pero con gestión constante.
Por su parte, Diego Santilli, ministro del Interior ya planifica próximos pasos para que los gobernadores -y sus legisladores- sigan acompañando las propuestas libertarias. El funcionario siente que las dos giras que encaró por todo el país para hablar mano a mano con los mandatarios fueron claves para que el Gobierno consiga el Presupuesto 2026 y distintas leyes sancionadas en el periodo extraordinario.

Es por ello que, desde el 15 de marzo, volverá a estar en contacto con distintos dirigentes una vez que el oficialismo termine de ordenar su agenda legislativa.
El Gobierno busca un “perfil bajo” para la agenda libertaria
El asesor presidencial, Santiago Caputo, es otra de las terminales oficiales que ofrece oídos y negociación con diferentes actores que tienen votos en el Congreso. También está detrás de la redacción de las leyes libertarias, pero elige el silencio y trata de que cada uno de sus movimientos pasen lo más desapercibido posible.
En la CGT son conscientes de eso y lo comprobaron en carne propia cuando trataron de buscar diálogo para que en la iniciativa de modernización laboral se mantuvieran las cuotas solidarias, además de que se eliminara el artículo que bajaba las contribuciones patronales para las obras sociales.
En la Casa Rosada hay una máxima que pesa sobre las principales figuras de LLA: quien levanta el perfil puede pasar malos momentos. De eso puede dar fe Patricia Bullrich, la jefa del bloque libertario, quien intentó en las últimas semanas mostrarse como la llave del éxito del Gobierno para destrabar conflictos y logró caerle muy mal a la influyente Karina Milei.
Fuentes libertarias señalan que el crecimiento de la figura de Bullrich y su intención de quedarse con el éxito de las jugadas legislativas no da una buena señal puertas adentro y solo puede contribuir al crecimiento de los resquemores. También, saben que la ex ministra de Seguridad “tiene vuelo propio”, como señalan, y que posee ambiciones de sobra.










