En medio de un escenario de tensión y cuestionamientos internos, el Gobierno busca reorientar su estrategia política
Además del caso Adorni, la economía sigue estando al tope de las preocupaciones. En la Casa Rosada hay consciencia de estos puntos complejos pero confían en que se puede revertir la situación.

El Gobierno termina el mes con un soplo de aire fresco, gracias a la decisión de la Justicia de Estados Unidos de anular la condena por el caso YPF que obligaba al país a pagar USD 16 mil millones, pero tiene todavía un tablero de conflictos internos y externos que debe resolver en el corto plazo, con el caso Manuel Adorni en primer plano.
Lo que más energías ocupa por estos días al oficialismo es la situación de su jefe de Gabinete. Es un activo devaluado por la sucesión de hechos que protagonizó desde que viajó a la “Argentina Week” de Estados Unidos con su mujer Bettina Angeletti.

Por eso, cada ala del oficialismo, desde Karina Milei hasta Santiago Caputo, trabajan para apuntar al ex vocero presidencial.
No solo resaltaron su figura en la semana que pasó y a partir de la conferencia de prensa: también pretenden que protagonice conferencias de prensa cada vez que la administración Javier Milei tenga un anuncio de relevancia.
Paralelamente, además de mostrarlo activo, tratarán de que hable de otros temas que no sean su situación judicial.
En la Casa Rosada hay consciencia de estos puntos complejos pero confían en que se puede revertir la situación.
Fuera del plano interno, las variaciones del precio internacional del petróleo pueden generar inestabilidad en los precios. Ante este panorama, desde hace semanas que el tema está en el radar del equipo económico y la secretaría de Energía que lidera Carmen Tettamanti anunció que el Gobierno adecuó la norma de calidad de naftas para amortiguar el impacto del precio del crudo en surtidor.
Lógicamente, que una escalada de la inflación es un temor de Luis “Toto” Caputo, el titular de Hacienda, y se van a lanzar las redes necesarias para que los valores no tengan variaciones. Se trata del principal activo del Gobierno que no puede ser golpeado y menos en estos momentos.
















