Donald Trump y Javier Milei.
Donald Trump y Javier Milei. Foto: REUTERS

En un escenario de máxima tensión geopolítica, el Gobierno de los Estados Unidos manifestó su apoyo irrestricto a la gestión de Javier Milei tras la expulsión de Mohsen Soltani Tehrani, máximo representante de Teherán en el país, y la designación del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) como “organización terrorista”.

A través de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental, el Departamento de Estado subrayó la “firmeza” argentina: “Sabemos quiénes son nuestros amigos. En un momento crucial del conflicto, Argentina dio el valiente paso de designar al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) y expulsar a Mohsen Soltani Tehrani”. En su mensaje oficial, el organismo añadió: “Agradecemos la firmeza de Argentina contra el terrorismo y las amenazas de Irán, así como su postura clara e inequívoca a lo largo de este conflicto”.

El canciller Pablo Quirno confirmó que, tras ser declarado “persona non grata”, el funcionario iraní “ya ha abandonado el territorio nacional”. La medida fue una respuesta directa a un comunicado de Irán que la Cancillería consideró “falso, ofensivo e improcedente”, advirtiendo que el país “no tolerará agravios ni injerencias indebidas en sus asuntos internos”.

Desde el Palacio San Martín se remarcó, además, la histórica “falta de cooperación de Irán” con la justicia argentina por los atentados a la Embajada de Israel y la AMIA. En este sentido, el Gobierno ratificó su “compromiso indeclinable con la memoria” de las víctimas y la búsqueda de justicia.

La reacción de Irán no se hizo esperar. El Ministerio de Asuntos Exteriores de ese país calificó la medida como una “acción ilegal” e “inapropiada”, asegurando que “establece un precedente peligroso”. En un tono aún más elevado, acusaron a Milei y Quirno de cometer un “error estratégico” y un “insulto injustificable al pueblo iraní”, sentenciando que ambos funcionarios “se convirtieron en cómplices” de Washington y Tel Aviv.

Ante estas acusaciones de “tergiversación deliberada”, Argentina recibió también el elogio de Israel. El canciller Gideon Sa’ar definió la postura argentina como “valiente e inspiradora”, señalando que el país se posiciona como un modelo global en el “liderazgo de la lucha contra el terrorismo”.