Cancillería destacó el respaldo de 24 países de Sudamérica y África a la soberanía de Malvinas
Tras una reunión ministerial en Río de Janeiro, la ZOPACAS emitió una declaración conjunta en favor de la integridad territorial argentina, donde el bloque intercontinental no solo pidió retomar las negociaciones por Malvinas, sino que además avaló el derecho del país a iniciar acciones legales contra las empresas que explotan recursos naturales de forma ilegítima en el área en disputa.

En el marco de la IX Reunión Ministerial de la Zona de Paz y Cooperación del Atlántico Sur (ZOPACAS) celebrada en Río de Janeiro, el área de Cancillería a cargo de Pablo Quirno destacó el “firme y renovado apoyo” de las naciones miembros a la posición de nuestro país en la disputa con el Reino Unido.
El bloque, que integra a Argentina, Brasil y Uruguay junto a 21 países de África occidental, ratificó mediante un comunicado oficial la necesidad de “encontrar lo antes posible una solución pacífica, justa y duradera a la controversia sobre la soberanía”. Además, los Estados participantes hicieron un llamado directo a la reanudación de las negociaciones entre Buenos Aires y Londres, en sintonía con la resolución 2065 de las Naciones Unidas.
Uno de los puntos más críticos del documento final fue la preocupación por las actividades británicas en el área en disputa. Las naciones del Atlántico Sur observaron con inquietud el “desarrollo de actividades ilegítimas de exploración y explotación de hidrocarburos”, además del constante refuerzo de la presencia militar del Reino Unido en la región.
En este sentido, el comunicado de los países miembros de la ZOPACAS fue contundente. “El derecho de la República Argentina a emprender acciones legales, con pleno respeto del derecho internacional, contra las actividades no autorizadas de exploración y explotación de hidrocarburos en las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes”, indicaron.
Desde el Gobierno argentino, remarcaron que este respaldo “consolida la posición internacional” del país y reafirma el compromiso de la región para mantener el Atlántico Sur como una zona de estabilidad ajena a tensiones extrarregionales. Los países miembros elogiaron la “buena disposición y la voluntad de la República Argentina” para dialogar, mientras instaron a ambas partes a abstenerse de introducir modificaciones unilaterales en la zona mientras el conflicto persista.














