El Ejército Argentino se renueva: incorpora radares de vigilancia capaces de detectar más de mil blancos en simultáneos
Se trata de radares RPA-200M desarrollados por INVAP. Esta detección de aeronaves tiene un amplio rango de altitudes y distancias, convirtiéndose en una eficaz herramienta de vigilancia y control para la Argentina.

El Ministerio de Defensa informó que el Ejército Argentino incorporó dos radares móviles de vigilancia aérea en el marco del proceso de modernización de las capacidades operativas. Se trata de radares RPA-200M, diseñados y fabricados por la empresa nacional de tecnología de alta complejidad INVAP.
Según indicaron las fuentes de la cartera de defensa, esta incorporación busca consolidar el empleo de tecnología de desarrollo nacional en materia de defensa. En este sentido, explicaron también que se trata de radares móviles tridimensionales que permiten la detección y el seguimiento simultáneo de más de mil blancos.

Este modelo integra distintas tecnologías complementarias que posibilitan la detección de aeronaves en un amplio rango de altitudes y distancias, lo cual lo convierte en una herramienta eficaz para la vigilancia y el control del espacio aéreo.
Además, el sistema es compacto, de fácil transporte y rápido despliegue, y puede funcionar de forma local o remota con mínima dotación de personal. Estas características amplían significativamente su versatilidad y permiten la adaptación a situaciones y escenarios operativos diversos.
El Ejército Argentino llevó a cabo el Ejercicio Pegaso
En el marco de su adiestramiento operativo permanente, el Ejército Argentino llevó a cabo el Ejercicio Pegaso, una operación aerotransportada de alta complejidad que tiene como objetivo consolidar el accionar conjunto de la IVta Brigada Aerotransportada como sistema de armas combinado.

Según informó el Ministerio de Defensa, las acciones fueron desarrolladas a nivel de Gran Unidad de Combate y contaron con “más de mil lanzamientos de paracaídas automáticos y de apertura manual, además de plataformas con vehículos livianos y sistemas de abastecimiento por contenedores, fundamentales para el sostenimiento logístico en zona de operaciones”.
Estas maniobras se desarrollaron tanto en terreno serrano como en localidades varias, donde también se simularon ataques diurnos y nocturnos contra posiciones enemigas. El ejercicio contó con el apoyo aéreo de aviones Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Argentina.















