El Gobierno ratificó la soberanía argentina de las Islas Malvinas y le respondió a Reino Unido: el comunicado oficial
A través del área de Cancillería a cargo de Pablo Quirno, el Gobierno emitió un comunicado oficial y volvió a fijar una postura firme sobre las Islas Malvinas.

Argentina volvió a fijar una postura firme frente a las recientes expresiones de las máximas autoridades de Reino Unido. A través del área de Cancillería a cargo de Pablo Quirno, el Gobierno emitió un comunicado oficial en el que sostuvo que “ante las recientes declaraciones públicas de altos funcionarios del Gobierno del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte respecto de la soberanía sobre las Islas Malvinas, la Argentina reafirma sus derechos soberanos sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes”.
El cruce de declaraciones se originó luego de que trascendiera un informe del Pentágono y una revelación de la agencia Reuters que indicaba que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, analizaba retirar el respaldo histórico a Reino Unido sobre Malvinas debido a la falta de alineamiento británico en el conflicto de Medio Oriente y la respuesta del país europeo no se hizo esperar. “La soberanía de las Islas Malvinas no está en cuestión”, afirmó el portavoz del primer ministro británico, Keir Starmer. Y la canciller británica añadió tajantemente: “Las Islas Malvinas son británicas”.
Para la diplomacia argentina, la postura británica ignora el derecho internacional. El comunicado recordó que “la ocupación de 1833 fue un acto de fuerza contrario al derecho internacional de la época que vulneró nuestra integridad territorial y dio inicio a una situación colonial que persiste”.
En este sentido, Argentina desestimó una vez más el uso del principio de libre determinación invocado por Londres para justificar su presencia. El comunicado oficial aclaró que “los actuales habitantes de las Islas Malvinas no han sido nunca reconocidos como un ‘pueblo’ por las Naciones Unidas”.
Para Cancillería, “no resulta aceptable que los habitantes de las islas se conviertan en árbitros de una disputa territorial en la que su propio país, como población implantada, es parte. Por ello tampoco tiene validez el pretendido ‘referéndum’ de 2013”.
Además, un punto crítico de la nueva respuesta argentina es la actividad económica en las islas. El Gobierno denunció las “actividades ilegales de exploración y explotación de recursos naturales” apuntando específicamente a la “‘decisión final de Inversión anunciada por las ilegítimas licenciatarias Rockhopper Exploration Plc y Navitas Petroleum Lp, para el desarrollo del yacimiento ‘Sea Lion’”. Según el Gobierno, estas acciones buscan desconocer los derechos soberanos y violan resoluciones expresas de la ONU.
Apoyándose en la Resolución 2065 (XX) de la Asamblea General de las Naciones Unidas y el respaldo de organismos como la OEA, el MERCOSUR, la CELAC y el Grupo de los 77 más China, el país manifestó su “disposición a reanudar las negociaciones bilaterales con el Reino Unido que permitan encontrar una solución pacífica y definitiva a la disputa de soberanía”. Y concluyó: “Por historia, por derecho y por convicción: las Malvinas son argentinas”.

Claves del conflicto que se desató sobre Malvinas
- El factor Trump: el posible giro en la política exterior de Estados Unidos generó un giro inesperado en la histórica “relación especial” entre Washington y Londres.
- El rol de la ONU: Argentina insiste en que la vía es el Comité Especial de Descolonización (C24).
- Intereses económicos: el avance en el yacimiento petrolífero “Sea Lion” agregó una capa de tensión por los recursos no renovables en el Atlántico Sur.


















